Hoy, sin embargo, me he permitido la licencia de hablar de este amigo, este momento y esta frase, casi secretos, porque me parece que es una reflexión que va muy bien con los tiempos que corren.
Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
jueves, 9 de diciembre de 2010
MI BOLSA DE CARAMELOS
Hace un par de navidades, o tres (el tiempo lleva patines), me quejé a un amigo de que nunca me tocaba la lotería y que estaba harta de gastarme, año tras año, un dinero que al final siempre se llevaba el retrete. Él me dijo, para mi consuelo y desconsuelo, que todos los que nos quejamos de que no nos toca la lotería (incluido él) deberíamos darnos una vuelta por África.
Cuando me dijo esto que ahora os cuento cenábamos en el escondite secreto que hay bajo el hueco del árbol (tras seguir durante un par de lunas al conejo blanco de la suerte). Un lugar en el que puede saborearse el mestizaje de las mil y una noches siempre y cuando no esté demasiado lleno y fuera, en la calle, sople a su antojo el viento helado. A su antojo. El viento helado. Si se cumplen estas dos condiciones es el lugar perfecto para esconderse. Os diría el nombre, pero es un secreto, como lo son muchos momentos y personas que, por mantener incorruptas (e incomentables) ciertas parcelas de intimidad propias y ajenas, nunca he mencionado por aquí.
Y es que en este zaleo de mundo, escaparate de miserias y alegrías, es una necesidad casi fisiológica guardar diez o doce caramelos en una bolsita de tela y compartirlos solo con los niños que invitaste al cumpleaños. Cierto es que Cartografía tiende a la autobiografía, sobre todo por eso de la “grafía”, pero no es absolutamente autobiográfica. Se podría decir que está cargada de realidad, una realidad que a veces apesta y otras es helado de vainilla que se puede besar. Realidad a veces teñida de colores, disfrazada de gorgoritos azules para que no pinche o azuzada para que rabie. Una pedorreta, a veces, un acto de amor otras, pero las más "un acto de egoísmo", como sentencia mi querido Mau en su extraordinario Blog Adicto al Mundo. Un acto, en cualquier caso, cargado también de fantasía.
Hoy, sin embargo, me he permitido la licencia de hablar de este amigo, este momento y esta frase, casi secretos, porque me parece que es una reflexión que va muy bien con los tiempos que corren.
Hoy, sin embargo, me he permitido la licencia de hablar de este amigo, este momento y esta frase, casi secretos, porque me parece que es una reflexión que va muy bien con los tiempos que corren.
La reflexión también va para mi, claro, pues yo no me libro cuando escribo, ni me escapo. Ni dejo las palabras ahí colgadas como si fueran tripas al sol para que se sequen mientras vuelvo a mi tortilla de patatas o a mi colada. No. Y digo "no" porque escribir NO es solo mecanografiar (o teclear, como se dice ahora). Escribir también es pensar un poco. Y azuzarse. Es por eso que no dejo de preguntarme por qué, año tras año ("año tazs año" como decía el cura que casó a la princesa Buttercup con el malvado príncipe Humperdinck en el castillo del reino de Florín minutos antes de que el intrépido pirata Roberts, junto a Iñigo, el español, y Fezzik, el gigante, la rescatara) compro lotería de navidad (o Navidad) si nunca me toca. Y sobre todo me pregunto si realmente esa lotería es tan deseable como creo.
¿No será esto también un truco de los políticos para tenernos entretenidos (como el fútbol o Gran Hermano) y que se nos olvide la mierda que han cagado? Lo de la lotería digo. Sí, porque si lo pienso, ahora que escribo, lo que realmente me apetece no es que me toque la lotería de las narices, sino pasar con mi abuela este último mes del año. Lo que haría sería despedirme del cadalso hasta el año que viene (o hasta nunca), tomar un tren hasta el pueblo de mi abuela con una maleta cargada de libros y pastelitos de nieve de los que le gustan (ella no puede comer azúcar, pero para el tiempo que le queda qué coño) y agarrarme a sus manos hasta que muera. Como en aquella peli, El concierto. Vale que en la peli no hay abuelas moribundas ni nietas ñoñas, pero sí un grupo de músicos judíos desterrados y olvidados que consiguen poner en marcha un sueño: dar un concierto en el Teatro de Châlete de París suplantando a los componentes de la orquesta a la que ellos pertenecieron y de la que fueron expulsados. Lo dejaron todo por ese concierto y sin ensayar ni nada consiguieron poner en pie a todo el teatro de París. De la France. Ellos no temieron por sus puestos de trabajo, ni compraron boletos de Lotería que nunca toca, como yo, ellos se arriesgaron por salir del ostracismo y cumplir el sueño que querían. El suyo, no el de los demás.
Yo quiero esa lotería para mi, la de mi abuela, pero, qué curioso, esta tampoco me toca. ¿Será esto también culpa del Gobierno?
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25 comentarios:
Mi Sue, querida...a mi este año me tocó el gordo...tengo curro después de cinco años de desempleo, mi hijo es un milagro para la ciencia médica y está sanísimo y haca poco me acaban de dar el último regalo que pedí ( también relacionado con la salud)... yo este año es que no pido absolutamente más nada... si me toca la lotería es que ya comienzo a desconfiar ( cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfia).
Ya verás que todo llegará...unas cosas antes y otras después, pero llegarán, creeme.
Un besito.
La lotería te iba a dar más dinero.
Nada más.
Lo realmente importante no se sortea.
Besos.
En la posición en la que nos encontramos es necesario mirar siempre hacia adelante, es el estimulo para ilusionarse y encontrar cierta lógica a todo con los objetivos y metas que nos marcamos. Pero desgraciado de aquel que no sepa mirar por el retrovisor y observar a todos los que se quedan en las cunetas. Solo sabiendo donde están los demás podremos ubicarnos nosotros mismos.
Tu amigo tiene mucha razón.
Tal y como está el mundo, lo más práctico es mirarse y ver que una lleva un boleto, si no ganador del primer premio, al menos con el número de la pedrea. Así que ya podemos (hablo por mí, claro) ir diciendo aquello de: Virgencita, Virgencita..., que me quede como estoy.
Pues mira que estoy convencida que hay muchos hilos que mueven mis movimientos, pero lo de la lotería... joe, no me lo había planteadooooo
Besicos
Puedes estar seguro de que todo es culpa de ESTE Gobierno. Para eso los otros tienen tantas teles y radios y periódicos. Todo es culpa de este Gobierno cuando gobierna y cuando está en la oposición.
Dada ya mi lección sesgada, continúo.
Tu amigo tiene razón, con lo de África, pero en este lado del cuento somos así. Es que todo nos cuesta un ojo de la cara, pero si juntáramos lo que tenemos, nos fuéramos a un lugar de África que todavía no fuera una ciudad "bulliciosa y moderna" y un amigo nos enviara 150 $ al mes de lo que hemos juntado (unos 115 €), viviríamos cientos de años teniendo para comer, para beber y para curarnos las heridas al sol.
En cambio, no tenemos ni tiempo (solo relojes), así que no te puedes ir ese mes con la abuela a estar cogida de la mano. Pero si puedes, ve una semana, o tres días. Es lo que tienes que hacer ahora en la vida.
Esto que has escrito es el mejor cuento de navidad que he leído en lo que llevamos de navidad.
Enhorabuena y un abrazo.
¡¡Zayi!!, no sabes lo que me alegro de lo que cuentas.
Zayi, me alegro cantidad de tu lotería. La salud es la mejor de ellas, la de tu hijo y la tuya. Y tu trabajo después de 5 años en paro (que se dice pronto) es una buena noticia. Que ya iba siendo hora de escuchar una buena.
Sí, todo llega. Te creo, claro. En lo único que creo, de hecho, es en las personas (en algunas) y en su capacidad para cambiar el mundo (a mejor. A mejor para todos).
Un beso.
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Lo que realmente tiene valor no puede comprarlo el dinero, en efecto Toro.
Un beso.
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Mikel, me ha gustado eso de mirar por el retrovisor. A veces, incluso, hay que parar el carro y echar una mano. ¿No? Para ubicarnos.
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Sí Cid, mi amigo tiene mucha razón. Suele decir cosas bastante razonables, aunque algunas te dejen contra la pared, de lo razonables que son.
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Belén, quien sabe. Yo es que a veces creo que vivo en un show como el de Truman y que todo lo que hago está determinado a un fin: entretener a una panda de gordos sentados frente a la tv.
Besos.
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NáN, ya sabes que aquí puedes comentar lo que quieras, todo es discutible o no. Tú eres un buen tío, una persona solidaria y con capacidad de compromiso real, asi que el sesgo es irrelevante en este caso.
De cualquier forma, yo creo que ha llegado un punto en que la culpa da igual de quien sea. Es otra cortina de humo. Otro balón que se echa fuera. Echarse la culpa unos a otros en los medios, o en los bares, o en la oficina, o en los blogs...
Creo que imitar a los políticos no nos va a traer nada bueno. Bueno, ya se está viendo que no.
Yo creo que lo mejor sería unirse y explotar en positivo, porque como todo se contagia, al final, eso, lo positivo, sería una pandemia. ¿No?
En efecto, ellos tienen el tiempo, nosotros solo los relojes, pero haré lo posible por encontrar un poco de tiempo para ver a mi abuela.
Jo, siempre quise escribir un cuento.
Un abrazo.
Espero que si al fin te toca, sigas escribiendo. Irradias luz y cada vez escribes mejor. ¿Qué más lotería quieres?
...ay..nunca estamos contentos...
Besitos, tesoro.
Pues no, no va a ser culpa del gobierno .
Y levantarse cada mañana ya debería ser un premio de lotería, esto lo dije hace poco en un blog de una paisana , es que llega un momento en que la neurona se desinfla y no me da para elaborar comentarios variados.
Estamos a fin de año y hay que gastar las viejas ideas .
Jjeje.
Besos pa tu abuela y pa ti .
Cúbrela de pastelitos de nieve , di que sí .
(Reyes)
Gracias Virgi, tú sí que eres un cielo.
Un beso.
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Reyes, aunque te repitas, tienes razón. Levantarse cada mañana debería ser (debería)nuestra mejor suerte.
Un beso.
Completamente de acuerdo si me dejas cambiar la vainilla por... el chocolate, por ejemplo.
Las mejores son las pequeñas loterías... por ejemplo, hoy, leer tu reflexión. Gracias.
besos
Pues el regalazo que serías tú para tu abuela!
Y ojalá me toque un caramelo de esa bolsita tan tuya...
Un beso, "grafía"
Me encantó esta frase tuya cuando defines tu Cartografía "Se podría decir que está cargada de realidad, una realidad que a veces apesta y otras es helado de vainilla que se puede besar", creo que sólo con esta descripción a mí ya me tocó la lotería ;)
Besos, Sue.
Cenizas, no tengo problemas con los abores, al contrario. Me gustan todos. El chocolate es igual de rico, o más, así que lo cambiamos y listo.
Besos.
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Carmen, sí, un regalo del que ya no se acuerda, pero un regalo al fin y al cabo.
¿Un caramelo? Pues claro, algún día charlaremos sobre Hegel o sobre tendederos al aire libre frente a una taza de café. ¿Qué te apuestas?
Un beso.
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Gracias Eva, en realidad la lotería son esas pequeñas cosas que nos hacen vibrar. You know.
Bizz, zarzamora.
Zayi felicidades por todo lo conseguido, me alegro muchisimo.
Estoy deacuerdo con lo que escribe De Cenizas,"Las mejores son las pequeñas loterías... por ejemplo, hoy, leer tu reflexión"
Sigue así!!
Un beso desde las baldosas amarillas.
Yo de nada necesito...
Realmente me he prendido en la lectura... un tanto sublime...
La lotería va a dejar de ser lo que era. Zp cuelga el cartel de se vende.
En cuanto a la de Navidad hace tiempo que dejé de comprar, uno que va a contrapelo.
Lo de viajar junto a la abuela no creo que necesite de una tira de miles de euros.
Un abrazo.
Gracias Keiko, siempre me alegra que pases por aquí y dejes alguna baldosa amarilla para mi :)
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Malatesta, esa es la actitud, ese "nada necesito".
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Nómada, yo algún año no he picado, pero éste sí y ya me estoy arrepintiendo... En fin, la vida.
Un abrazo.
No envidies a los que les toca la loteria... No arregla nada, más que una pequeña felicidad a corto plazo.
A veces lo hago Rombo, pero solo porque una lotería de las buenas me permitiría no ser esclava de mi tiempo.
http://www.youtube.com/watch?v=gcynSMaeAes&feature=related
Ya que el anonimo esta tan dolido y con la venia de Sue, aquí una cancioncilla de Chavela Vargas
http://www.youtube.com/watch?v=qOL6WRtOWPc
Y qué me gustan a mi las rolas de Chavela, Keiko, gracias!
Querida Sue.
Si no te toca la lotería es que Dios entiende que no la necesitas, que ya te ha dado otros dones, y el que te lee lo sabe de sobra.
Eso sí, me quedé esperando una reflexión sobre los tercermundistas o algo así, o que nos ibas a contar algo más sobre la bolsita de caramelos, o sobre tu abuelita, jejeje, pero tu estilo es caleidoscópico, y nos vas armando un universo con retazos de historias, como un cursioso collage, del cual supongo, se desprende un mensaje no escrito, pero igual de cierto y tal vez más mágico aún. Así que con esa certeza te leo y te disfruto. Besitos y FELIZ NAVIDAD.
Tadeo
Gracias Tadeo, la reflexión la lleva cada uno dentro. A veces sale y a veces no. Es como la pena por la muerte de un ser querido.
En cualquier caso, me ha gustado eso de "caleidoscópico", vamos, que nunca se me había ocurrido.
Un beso.
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