Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

domingo, 19 de diciembre de 2010

MEJOR EN BARES PEQUEÑOS...


...donde el frío no te ve, canta el chico de Maldita Nerea. Y es que cuando llega el frío y los mocos no hay mejor remedio que un chocolate caliente y unos ojos negros. El chocolate también negro y preparado con agua, a poder ser. Si lo acompañas con unos dulces malagueños mucho mejor y si invitas a un par de amigos para terminar la bandeja (que tú sola no terminarías en la vida porque eres más de “salao”) la mala tarde de domingo casi pasa desapercibida. Incluso si te has pasado unas cuantas horas pateando Madrid por culpa de las JODIDAS compras navideñas, esas que odias tanto y tan profundamente que hasta serías capaz de prohibir.

Y hablando de “prohibir”, ¿para cuando la prohibición total de fumar en los sitios donde se come? Yo, particularmente, la espero como agua de mayo. Jo. Quién me ha visto y quien me ve, con lo “venga, total, tampoco es para tanto” que siempre fui. “Miss empatía” me llamaban en la Facultad (bueno, y otras cosas que no voy a desvelar) por eso de darle a todo el mundo su parcela de derecho y de razón, incluso a aquellos que gozaban molestando. Pero una se hace vieja y todo cambia. Empiezas aceptando de muy buen grado que te regalen unas zapatillas de osa (bien calentitas), después descubres una cana en tu melena castaña y acabas mandando la lozana empatía a tomar viento. De ahí a querer prohibir todo lo que te molesta va un pasito de geisha.

En el caso del tabaco estaba claro que tenía que llegar este momento “prohibición total”, porque los fumadores (en general, pero seguro que hay un montón de excepciones) han tenido siempre bastante poco tacto a la hora de sacar un cigarrillo y ahumarse los pulmones. Que digo yo, que cada uno es libre, pero qué fue de aquella pregunta, obsoleta ya, música para mis oídos, que se oía no pocas veces en boca de los fumadores. Sí, hombre, aquella de: “¿Te molesta que fume?”. Creo que llevo sin oírla una década. O más. En su defecto, ahora escucho más eso de “pero qué pasa, esto es un país libre, dónde pone prohibido fumar, eh” cuando se me ha ocurrido sugerirle a alguien, bajando mucho la voz y con cara de dibujo animado para que no se enfade, si podría retrasar el momento del cigarrillo hasta el final de cena. Más que nada porque luego a ésta que escribe, a mi, a la que calza las zapatillas de osa, le sabe la sopa de mijo a Fortuna, por no hablar del olor que se queda en el pelo y en la ropa.

Estoy segura de que alguien estará de acuerdo conmigo en que hay cosas que a los españolitos nos tienen que prohibir, porque de otra forma no hay forma. Eso no quita para que paguen justos por pecadores y los fumadores educados (los que preguntan, esperan a que acabes de comer o salen fuera del local) se jodan sin tener culpa ninguna. Es así desde la noche de los tiempos y todos hemos pasado por ello. Y la verdad es que lo siento por ustedes, vosotros, fumadores, pero ya iba siendo hora de que los no fumadores empezáramos a saborear lo que comemos.

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PD: Imagino que algunos de vosotros orientaréis vuestros comentarios hacia el lado “político” de la prohibición, la hipocresía de un gobierno que se enriquece con los impuestos del tabaco, etc. Podéis hacerlo, pero yo seguiré pensando lo mismo, como cuando prohibieron las corridas de toros en Catalunya, que los motivos me la soplan (mucho más si son políticos), el caso es que lo han prohibido y me alegro.

Llegar a casa sin que la ropa huela a humo no tiene precio (ni ideología). Y solo por eso os dejo la canción de los bares pequeños (y sin humo) de Maldita Nerea. Para que la escuchéis con los ojos cerrados. A poder ser.

21 comentarios:

S. Cid dijo...

El chocolate negro, negro, negro, pero requetenegro... es el mejor :-)

En cuanto a lo del tabaco..., habría para mucha perorata, pero lo que no entiendo es que hace un par de años obligaran a los bares a hacer zona separadísima de fumadores y ahora obliguen a quitarla porque la prohibición es total. Que no, caray, que esas obras cuestan una pasta y está la economía como para hacer dispendios. Lo prohíbes desde el principio y en paz.

Por otra parte, si la separación es completa... ¿por qué no dejar a los fumadores que fumen ahí?, ¿no?

Sue dijo...

Sí, si la separación es completa me parece estupendo, pero es que algunas "separaciones" son de risa, vamos que el humo llega igual.
Y sí, es verdad que deberían haberlo prohibido antes, pero es que aquí todo lo hacen en dos veces, o tres, o cuatro, para ir cobrando intereses y haciendo amigos, como los bancos.

Carlos dijo...

¡Qué envidia! Esos polvorones de la imagen deben estar riquísimos...
Hace un mes que me detectaron diabetes y ya se me acabaron los dulces para siempre. Suele pasar cuando abusas del azúcar.
Besotes.

LA ZARZAMORA dijo...

A mí me han fastidiado.
Hasta el día de hoy fui una fumadora cortés pero ahora se van a enterar, je, je.
:(

Bizzz, Sue.

TORO SALVAJE dijo...

Lo que no entiendo es que no prohíban los coches y las motos que contaminan el aire que respiran desde bebés a ancianos con su humo cancerígeno.
No veo muy preocupados a los no fumadores por ese tipo de humo cancerígeno.
Será que a lo mejor lo que les jode es que haya gente que disfrute fumando.
Eso es muy español.

Besos.

Sue dijo...

Carlos, sí que es una putada lo de la diabetes, sí. A mi me han recomendado que me haga las pruebas, porque me dicen que no es normal que me ponga de mala leche sino como cada cuatro/cinco horas. ¿A ti te ocurre?
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Pues ya lo siento Eva, sobre todo por eso de eres una fumadora cortés. Espero no estar cerca cuando te ensañes con algún pobre no fumador :)

Bizz.
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No Toro, a mi me molesta el humo del tabaco tanto o más que el de los coches. De hecho, una de las razones por las que no tengo coche es esa: que contamina. Si por mi fuera prohibiría también los coches que contaminan, pero entonces sí que se me iba a echar encima gente (fumadores, conductores...)
Me encanta que la gente disfrute con lo que hace, fumando o pellizcándose los pezones con pinzas eléctricas, de verdad, para nada estoy en contra de la felicidad ajena. Éso sí, si esa felicidad me causa infelicidad a mi ya no me mola tanto.

Besos.

virgi dijo...

No me importa que la gente fume, pero porfi, que no se me quede el olor en la ropa ni en el pelo. Me molesta pero mucho.
Un besito

Sue dijo...

Pues sí Virgi, podrían inventar un tabaco que oliera bien ¿no? tanto que inventan.

Miguel Baquero dijo...

Hombre, yo como fumador veo bien que se prohib fumar en los sitios donde se come, porque a nadie agrada, ni siquiera a los fumadores, que te echen el humo sobre el filete. Vale, de acuerdo. ¡Pero en los bares! Yo creo que con poner bares para fumadores y bares para no fumadores, el asunto se podía solucionar, mejor que con la próhibición total y radical. El que no sea fumador, que no entre en un bar de fumadores y se vaya a uno de no fumadores... ¡si será por bares en España! Si quieres, que carguen con más impuestos al bar de fumadores, vale. Pero hombre, la prohibición total me parece excesiva... además, ¿qué hacemos en las bodas?, ¿y aun más grave: en los puticlubs? ¿Se va a prohibir fumar en los puticlubs? No sé, yo no acabo de verlo.

Sue dijo...

Otra buena opción Baquero, que pongan bares de “sí” y bares de “no”, como se dijo en un principio. Eso me parece bien. De todas formas, a mi lo que me molesta es que se fume donde se come, en los bares de copas y en los putis podría ser más permisiva. Quiero decir que me molesta también, pero menos, porque una vez metida en harina y con una corona en la mano lo mismo da. En cualquier caso, los bares no están dotados de buenos sistemas de extracción de humos como sí ocurre, por ejemplo, en USA, donde hay extractores incluso en las casas.
En fin, que me estoy enterando de quien fuma y de quien no, así, como quien no quiere la cosa... je,je.
Como mola.
(ya sé que es una chorrada, pero mola)

Anónimo dijo...

Qué rico, que sabrosooo! qué envidia!
Aquí hace calor de derretir chocolates!!!

Y, fumar en un local! Nadieee!
Saludos

rombo dijo...

Me divierto mucho leyéndote..

Sue dijo...

Viking, yo prefiero el calor así que la que estoy envidiosa soy yo!
:)

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Rombo, me alegra.

Sandra Sedano dijo...

En Japón sonarse la nariz en público es una gravísima falta de educación.
Perdone, ¿le molesta que me recoja la vela de mocos?, debería preguntar un osado japonés en la cola del metro.
Después de todo los mocos son algo personal (e intransferible, a poder ser) que no hace daño a nadie y, sin embargo, por un motivo higiénico y estético puede resultar algo asqueroso. ¿Por qué el hecho de permitir que te embreen los pulmones no puede ser desagradable, incómodo y asqueroso?
Puestos a hablar de libertades, ¿es más importante las ganas de disfrutar o la salud? Yo disfruto con otras cosas y no suelo hacerlas en público... (aunque tal y como está el trabajo habrá que planteárselo...)

Dol dijo...

Yo también soy antihumos así que también me alegro.
Sin acritud , como dijo el otro .
Pero de verdad que no sé cómo la gente se puede acostumbrar a apestar así , el pelo,la ropa, la piel , los dientes , el ....... laa......los........el.......
ejem,
todo.
Mi abuelo fumaba en pipa y aquél era un tabaco que olía bien , jate tú .
Lo recuerdo de aspirarlo al entrar en la habitación , cuando niña .
Pero era el olor del tabaco , sin quemarlo , eso me gustaba .
...
Bueno , polémicas aparte, en el acto de fumar entran en juego más cosas que afectan a otros.
No haría falta ni prohibirlo , es cosa de sentido común.
Por el mismo motivo por el que a nadie se le ocurre escupir en la cara a la gente en los bares o en la calle , porque sería una agresión , levantar humo apestoso e invadir las vías respiratorios de los demás , para mi corto entender, es una agresión de alcance parecido .
Pero vamos, que mi padre es fumador y veo que no se puede de quitá , debe ser una cosa muy adictiva.
...
Besos sin humo pero gordos y ojerosos .

Nómada planetario dijo...

Ahí me has dado con los dulces de la tierra.
En cuanto a la prohibición del tabaco puede que en restaurantes y bares civilizados puede que surta efecto, pero no me creo, ni con tres litros de moscatel en el cuerpo, que los bares de pueblo de toda la vida se vean libres de humo algún día.
En Navidad me tocará tragar humo de c...nes, ahora que voy a poner la chimenea con leña verde para ahumarlos mucho más a los insonribles del cigarrito tras de otro.
Felices dulces.

Sue dijo...

Blanche, ese es el “point” que creo muchos fumadores no entienden y es lo que yo quería reflejar en mi post. Todos somos libres de hacer lo que queramos con nuestro cuerpo, pero el resto no debería sentirse agredido con ello. El que quiera fumar que fume, pero sin obligar a fumar a los demás.
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Reyes, mis padres y hermano también son fumadores. Bueno, creo que mi madre lo ha dejado (por fin), así que algo de humo he tragado. Lo has explicado perfectamente, yo no lo podría haber dicho mejor, así que no digo nada.
Un beso sin humo.
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Nómada, imagino que será cuestión de que pasen muchas generaciones, como en otros países. En cualquier caso, tú enciende la chimenea de verde y no te cortes. Yo he pensado tirarle mi cerveza (bien fría) por la cara a alguno de los que me echa el humo a mi en el bar solo por ver reacciona igual que yo.

MauVenom dijo...

Pues yo apoyo la prohibición a fumar en lugares públicos aunque enoje a muchos.

Besos con chocolate caliente... aquí también hace mucho frio.

No te olvido.

Sue dijo...

Besos de fresa Mau.

(I know)

O SuSo dijo...

“ La libertad de uno acaba donde empiezan los derechos del otro” es una máxima de la democracia que aún nadie vive en este país nos creemos que más bien vivimos en un “ Soy libre de hacer lo que quiera, estoy en mi derecho”.(supongo que fruto de tantos años de represión).
Menos mal que no se han levantado voces públicas diciendo, fumar con el cafecito es un acto cultural, como el ladrillazo, el pelotazo, el maltrato (a otros seres humanos y animales), el fútbol en la sopa, hablar a gritos en todas partes, no dar las gracias ni aunque te paguen, en fin, esas cositas que forman el acervo cultural de este país.

Incluso cuando fumaba me parecía mal hacerlo en restaurantes, y nunca me ha gustado llegar con los ojos hechos polvo, la ropa apestando y la garganta haciendo chirivitas...pero que no se preocupen los fumadores, que si hay sitio donde se fuman cosas más ilegales que el tabaco, una vez funcione la ley aparecerán antros clandestinos de fumadores, sino al tiempo.

Sue dijo...

Suso, has descrito este país formidablemente, a muchos les parecerá un análisis demasiado escueto, pero a mi me parece de lo más certero.
Lo de gritar y escupir en la calle también deberían prohibirlo, pero me callo que voy parecer lo que no soy.
Tu primera frase resume perfectamente lo que yo he querido expresar en este post con tantas palabras.

Gracias Suso.