Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

miércoles, 11 de agosto de 2010

LA PROPUESTA

Hay cosas que no deberían contarse y mucho menos publicarse, lo sé, y menos una mujer, qué horror, con lo mal visto que está eso. Pobre chica, yo creo que está trasnochada y no sabe lo que quiere y tal. ¿Por qué será que cuando una chica dice lo que piensa y busca lo que quiere dicen (los que creen que lo saben todo) que no sabe lo que quiere? O peor, que está trastornada.

En fin, al cuerno.

La cosa es que hoy encontré un mail muy interesante en la bandeja de entrada del cadalso, no en la mía, pero para el caso es lo mismo porque se trata de una bandeja que tengo que mirar sí o sí –atada de pies y manos como en galeras- para comerme los marrones que allí van depositando los desgraciados que, como yo, no tienen vacaciones en agosto. Y todo por el mismo precio, así que es la mar de divertido y excitante. Me encanta estar de rebajas todo el año como el Gran Bazar y para no perder el ritmo del encanto y seguir siendo espléndida sin amargarme mucho, me busco mis trucos. Uno de ellos es robar. Robar momentos, propuestas, información confidencial...en definitiva: robar los mails ajenos que me seducen y saborearlos cual si fueran pintxos del Irrintzi (Bilbao). ¿No me tengo que comer la mierda ajena que no me gusta? Pues eso.

El que he robado hoy es, en apariencia, una propuesta de ocio, pero tras esa fachada de negocio baladí yo creo que se esconde una señal que apunta a un cambio existencial. Sí, porque las señales existen, solo que no siempre somos capaces de reconocerlas entre tanta maraña de información y al final seguimos comiendo todos los días lo mismo. Y sí, bueno, hay que tener cuidado con las banderas rojas y la salmonelosis, pero también hay que arriesgarse con el mojo verde y las langostas de Asilah. Sobre todo si el agua es color turquesa.

En fin, que la propuesta de ocio, lo que viene siendo la señal, viene de la mano de las monjitas de un convento de Sevilla. Al parecer lo están pasando muy mal económicamente y ofrecen alojamiento, desayuno y silencio por 15 euros la noche, en plan retiro espiritual. Y la verdad, no está nada mal teniendo en cuenta cómo está el patio. Esa es su propuesta, pero a mi se me antoja ir más allá y he pensado quedarme en el convento una temporada indefinida, haciendo pastas, rezando y demás... bueno, rezando no, pero si me enseñan a destilar licor de Cazalla me aprendo el Rosario y lo recito en el Claustro, así, en plan trueque.

Considero que es una idea estupenda, la mejor que se me ha ocurrido en años, por más de dos razones: una, resulta más barato que un alquiler (ya he hecho los cálculos de todo el año) y dos, podré escribir con más tranquilidad que en mi nueva urba, por muy tranquila que ésta sea. Tengo muchas más razones, pero me las callo que no son horas y puede haber niños leyendo.

También he sopesado los inconvenientes, claro, el asunto de las celdas espartanas sin un triste espejo y sobre todo las prohibiciones absurdas tipo: No escuchar música, no llegar más tarde de las 10, nada de sexo oral, virtual, anal ni del otro y, por supuesto, nada de teatro pagano. Un rollo, la verdad, pero creo que es cuestión de hacer un consejo guerrero y exponer mis condiciones. Además, seguro que si me porto bien la Superiora me irá concediendo pequeños favores, como a los condenados: venga vale, hoy un poquito de música y la semana que viene puedes salir al teatro, ¿la biblioteca? bueeeno, puedes tener cuatro o cinco libros de momento, pero la Biblia que se vea, eh y nada del Marques de Sade ni del Marx ese.

-¿Spinoza? ¿Y ese señor qué dice?
- Que hay una sola sustancia infinita existente que se identifica con Dios y ...
- Perfecto, entonces ese señor también.

Luego me quedé pensando cómo es que una monja conoce la existencia de Sade, pero creo que eso va a ser otra historia. Yo, de momento, voy a ir llamando a Sevilla a ver cómo planteo la cuestión, que ya estoy tardando.

20 comentarios:

Guido Finzi dijo...

Mejor, métete a un convento de Ávila, y me mandas unas yemas contra reembolso (a mí, sin duda, la salvación me llegará a través del estómago).

Un saludo

PD: Me da que, ya sea en el de Sevilla o éste que te propongo, Spinoza está considerado como "subversivo"

Sue dijo...

Je,je Guido, lo sé (lo de Spinoza), pero las monjitas no.

Ávila está muy bien, sobre todo el clima en este tiempo, pero es que la oferta es en Sevilla...jo. De todas formas, seguro que con esto de la crisis hay algún convento en Ávila disponible. Lo voy a mirar.
Tengo que confesar que a mi las yemas no me van mucho (en general prefiero lo salado), pero ningún problema en enviártelas, claro.

Sofía Garzón dijo...

El escrito como tu lectura de la semana, me resultan fascinantes..jeje

MucipA dijo...

Relax, paz, tranquilidad, silencio y ganas de escribir. Una buena combinación para encontrar la salvación.
Un abrazo

strongboli dijo...

Pues no es mala idea la tuya, no... De todas maneras, el libro del Marqués de Sade escóndelo debajo de los hábitos, porque creo que no hay lugar mejor y que dé más morbo que un convento (y si es de clausura, ya es el no va más) para leerse "Justine", por ejemplo.
En Montserrat también alquilan celdas para meditar y rezar y estar al lado del Señor (por cierto, ¿señor qué? ¡Se han dejado el nombre!), y más de una vez he pensado en ir unos días, pero nunca me he acabado de decidir. Será que la vena mística aún no la encuentro...
Petons.

Sue dijo...

Kuyen, la lectura de la semana ya va tomando forma de mes(es)... es lo que tiene alternar unos libros con otros.
Gracias.

---
Mucip, me falta el elemento gastronómico, pero todo se andará.

---
Strongboli ¿qué hábitos? una cosa es que vaya a vivir en un convento y otra que vaya a plantarme un hábito de cartón. No, no, a mi me tendrán que querer con mis trapos, sino no hay trato.
En cuanto al Marques de Sade, solo he leído "Filosofía en el diván" y era tan joven que no lo asimilé bien... creo. Así que habrá que volver a él ahora que soy mayor :)

El misticismo es como todo: cuestión de costumbre.

Anónimo dijo...

http://kutambarara.blogspot.com/2010/08/proxima-reapertura-de-kutambarara.html

Norma Desmond dijo...

Vete Sue... pero vuelve para contarlo!
Bs

Guido Finzi dijo...

No te creas que me importaría desaparecer una temporada en un monasterio o algo por el estilo, aún cuando tengan que echarme un agüita en la cabeza y deba vestir con un hábito. Pasar el tiempo plantando tomates, podando vides y recolectando alubias debe de ser bueno para el cuerpo y el espíritu. Eso sí, lo que no me banco, es que no me permitan llevar mis libros heréticos y prohiban escuchar a los Kiss (por satánicos), a Dayna Kurtz (por atea), o a Mahler (por judaizante). No hasta me pongan pegas con el masón Mozart y, la verdad, creo que acabaría hasta los beitsim de los Niños cantores de Viena o los coros de monjes benedictinos de no sé dónde.

En fin, sigo prefiriendo los agrestes territorios de Canadá, tan verdes y llenos de fauna animal, como vacíos de humanos.

Un saludo

PD: Si tienes que hacer voto de pobreza, ya sabes dónde dejar tu Mont Blanc o tu encendedor Dunhill (también sigo a la espera de que alguien me regale uno de éstos, en plata).

Sue dijo...

Norma, no dudes que lo contaré todo! :)

---

Guido, lo de andar con las hortalizas debe ser un subidón, yo ando pensándolo. Añoro tanto el silencio y la vida natural que no echaría de menos para nada toda la miseria de la ciudad.
En cuanto a la música...podría vivir sin los que has dicho (sin Mahler a lo mejor no), pero qué hago sin Melody Gardot, Depedro o El Bicho, ¿eh? ¿Y sin Manolito García? Un horror.

No te apures, ya sé dónde dejar mi Mont Blanc y mi encendedor cuando me vaya. Que a las monjas no se los doy, no, no.

Guido Finzi dijo...

A mí, me parece un horror el tal Manolito García. Lo que seguro que me llevaría, si me lo permitieran, sería el "Tatoo you" de los Rolling, o los "Scary monsters", "Diamond dogs" y "Ziggy Stardust" de Bowie. Ah, y un montón de tangos.

Sue dijo...

Eso es porque no has escuchado sus letras, Guido, no te dejes influenciar por su nombre, que es tan poco sofisticado y tan nada estético.
Y si hay que ponerse bruto me quedo con Pantera.

Guido Finzi dijo...

No, no puedo. No resisto su timbre ni su música, así que lo de la letra ni me lo planteo.
Ah, y por supuesto, me llevaría a Neil Diamond y a Serge Gainsbourg.

Guido Finzi dijo...

Y, por supuesto, al gran Calamaro. A éste sí que, cada día que pasa, le encuentre matices nuevos en sus letras.

Sue dijo...

Sí, es cierto, a veces es cuestión de timbre. Nunca pude con Prince por lo mismo.
Calamaro mejora con los años, como el vino.

Sue dijo...

O como ciertos vinos.

Guido Finzi dijo...

Sí, no tiene nada que ver el Calamaro de la última década con el anterior (lo que hacen las drogas ¿no?). Al que mataba ahora mismo, es al Cigala perpetrando el tango.

Y qué me dices de Luisito Aguilé quien, entre otros aportes, inventó lo de girar la guitarra, aunque muchos no se lo reconocieran y se lo adjudicaran a Peret ?. "El tío Calambres"; que se lo regalé (en vinilo) a un amigo recientemente, debería ser obligatorio escucharlo en los colegios.

Sue dijo...

Luis es de la época de mi padre, es más, creo que aún tiene algunos discos de su época de pinchadiscos.
Me gustó "Lágrimas negras" del Cigala, pero no le escuché por tango.
Mejor oírle que verle, en cualquier caso.
Je,je.

Dol dijo...

Vente a Sevilla que ya te saco yo del convento .
Te escribo pronto.
Besos.

Sue dijo...

Reyes de mi alma,ya sabía yo que tú no me ibas a dejar ahí tranquila jajajaj!
Te espero.
Buen regreso a tu tierra.