Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

domingo, 25 de julio de 2010

MALA FE. MALA GENTE. Y UN LUGAR PARA VOLVER

En estos días me bañé en aguas celestes, volé sobre las azoteas y encontré un pueblecito donde retirarme a pensar y escribir. Una ventana que ofrece el paisaje que muestro, la casa del pianista con su fachada cosida a pentagramas ,un parque frondoso en el que perderse a menos de un sorbo de mi horchata y los tejados más bellos del mundo. Todo esto para tener que volver y para que volviendo una desgraciada me robara mi cartera de Mandarina Duck. Un regalo. El regalo de un amor. Esa puta desgraciada no tiene más nombre que el que yo le pongo. Porque esa puta desgraciada me robó.
¿Quién aprovecha un viaje para robar a otro viajero? Solo un ser despreciable y cobarde que se esconde en las sombras y simula una sonrisa noble para asestar el mazazo final.

Yo leía Los Miserables. El tren cabalgaba suavemente sobre la llanura. Un tren espacioso y fresco. En la tele daban “Corazón de tinta” y mi buena fe no desconfió de ningún pasajero. Pero quizás debiera haber sospechado de la chica que viajaba a mi izquierda. Me miraba mucho. Llegué a pensar que yo le gustaba. Ay, qué ingénua puedo llegar a ser. Solo quería robarme la muy ladrona. Robar a un pobre. Eso debería ser cadena perpetua (también para los políticos).


Y sí, podría ser positiva y tomármelo de otra manera y olvidar, y lo soy, por eso escribo esta noche sobre las alondras y los sorbetes de fresa, con bolsas en los ojos
, sí, pero dejándome mecer por el viento que susurra desde las montañas. Tras las esquinas de las casas de piedra me esperan niños vestidos de blanco y azul, sombreros de ala ancha y una bañera de conchas marinas.

Pero es que ... en la cartera guardaba unos versos que escribí hace años (y las tarjetas de mis restaurantes preferidos). Quien roba versos no ha nacido de un vientre. Es solo un hueso mal roído.

Puta. Espero que tropieces con un gato muerto y tu boca abierta vaya a parar justo a sus tripas podridas. Entonces mi cartera de mandarina saldrá volando y volverá a mi, como Indiana.

15 comentarios:

LA ZARZAMORA dijo...

Nunca me gustó la palabra puta. No. Nunca me gustó ni la utilicé en nombre propio ni ajeno. No nos rebajemos hasta ese suelo;)
Pero es un gustazo leerte con tanta rabia.

Besos, Sue.

Cuando quieras tomarte una horchata, si estoy por aquí, yo te invito.

Saioa dijo...

Ufff, casi casi me da miedo escribir algo, del cabreo que tienes, chica

NáN dijo...

Yo creo, Eva, que hay momentos para rebajarse a todo lo rebajable. Y este era uno de ellos.

Bueno, Sue, imagino que estarás durmiendo, solucionando en los sueños tu cabreo, para empezar la semana.

Ayer dormí una siesta, puse el despertador a las 5 y por la noche me limité a activarlo. Qué sensación tan agradable levantarte, hacerte un café, encender un cigarrillo, abrir el ordenador y ver que son las 5:20. Da gusto empezar bien la semana.

Ojalá empieces mejor que yo. Puta ladrona de sus iguales, sí.

TORO SALVAJE dijo...

Te ha ocurrido lo que a miles de ciudadanos les pasa a diario en este país.
Aquí hay cientos de hurtos diarios.
Es normal que ocurra eso.
Se castigan con una multa.
Vienen ladrones de toda Europa.
Por mi trabajo conozco bien el tema.
Los ladrones saben que por lo mismo en otros países europeos van a la cárcel.
Aquí suponiendo que te pillen te condenan a una multa que por supuesto no pagan la mayoría.

Esto es lo que hay.

Besos.

Sue dijo...

Eva, la llamo "puta" como podría llamarla "hija de mala madre". No lo he dicho, obviamente, en sentido literal puesto que una puta no roba de tan mala manera. Solo se acuesta con hombres por dinero y porque quiere (las que lo hacen por obligación y a cuenta de otros no son putas, son desgraciadas).
En realidad quise decir: "ladrona cabrona" da igual, la cuestión es que me ha robado y le deseo lo que he dicho.
Seguro que hay algún pobre gato muerto con las tripas fuera que no tiene incoveniente en que le caiga una boca encima.

Te tomo la palabra con lo de la horchata, eh! Si andas por estos lares.
:)
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Saioa, ya se pasó. Me da rabia porque soy gilipollas confiando en que si dejas de mirar tu bolso un rato, nadie va a meter la manaza.
Chusma de verdad.

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NáN, yo no he dormido mucho. Me han dejado sin documentos en un momento un poco delicado, pero en fin, todo sea por salvar otro escollo de la puta vida y que no se diga.
Acabo de poner la cafetera así que en breve me tomo un café rico, rico.

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Toro, estoy casi segura de que quien me robó fue una viajera del Alvia que iba a mi izquierda. Una tía normal, como yo, que debe meter la mano en los bolsos de quien se descuida. Bueno, ahora se que normal no era, que era una ladrona, pero me refiero que no era un "caco" común, ni tampoco extranjera, pero supongo que nadie está libre de cometer ese tipo de delitos.

Como tú dices, es una simple falta y a mi me generan un trastorno importante.

Guido Finzi dijo...

Conociendo el caracter autobiográfico de tus textos, sólo te puedo decir que lamento haber leído éste. Por lo demás, no se me ocurre más que mandarte un abrazo.

Susi DelaTorre dijo...

Es habitual, pero es normal enfadarse, Sue!

Espero que el resto de las vacaciones sea totalmente distinto y te quite con mucho ese mal sabor de boca. (Comenzando por un café)

Saludos!

Sue dijo...

Pues sí Guido, no siempre, pero la mayoría de las veces todo lo que cuento es real. En este caso desafortunadamente.
Gracias por el abrazo.

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Gracias Sosita, yo también lo espero.

S. Cid dijo...

Mis ánimos, Sue, porque poco se puede decir en estos casos. Tiene que sentar rematadamente mal..., sobre todo cuando justo volvías con el regusto del viaje y las vacaciones. :-(

Anónimo dijo...

Las fotos son bellísimas y no dejes que ese desafortunado incidente las empañe.
Saludos

Sue dijo...

Cid, sienta rematadamente mal sí. Gracias por los ánimos.

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No lo haré Viking, gracias.

strongboli dijo...

Bueno, tómatelo con calma, SUE. también puedes pensar que ella necesitaba comer, y esa era la única manera de conseguirlo, o le daba vergüenza pedir, o viene de una familia carne de cañón y no ha tenido otra opción en la vida de hacer otra cosa, o es una pobre yonqui que ya no sabe lo que hace... Y, quién sabe, piensa que tal vez le encantaron tus versos, y querría volver a verte para felicitarte, y de paso devolvértelos (y el monedero también).
En fin... Tampoco la estoy justificando...
Si ahora no tienes monedero, ya te regalo yo uno (aunque no sea lo mismo, claro).
Petons.

Sue dijo...

Stronboli, no era un caco, ni un pobre, ni un yonqui, era una tiparraca con mucho morro.
Gracias por el ofrecimiento, majo, ya me das la cartera cuando vengas otra vez a Madrid (y esta vez coincidamos).

Petons.

virgi dijo...

Yo me sentiría fatal si me roban así.
Ni sé si tendría esa rabia...
Y también tengo un bolso mochila de Mandarina. Y un regalo de amor, vaya, vaya con las coincidencias!
Más besos

Sue dijo...

Pues sí, Virgi, qué coincidencia!