Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

martes, 15 de junio de 2010

MAMA AMALGAMA



-1500 y no se hable más.
-Mi cliente ofrece 1.200.
-Dile que mis hijos tienen que comer.
-También los suyos.
-De acuerdo, 1.300.
-1.200.
-Ayer vino un chino y me ofreció 1.350. No acepté. No me fío de una comunidad que come de todo.
-Los cristianos también comen de todo y el mes pasado le alquilaste un local a uno de ellos.
-Es diferente, los cristianos son un mal menor en este distrito, al menos mientras no sigan sus preceptos al pie de la letra. ¿1.300 entonces?
-Mi cliente es shaiva y no ofrecerá más de 1.200. No juega con la comida de sus hijos.
-¿No sabía que los amish negociaran con productos manofacturados?
-No he dicho "amish", sino shaiva de la bahía de Bengal. Es la rama del hinduismo más antigua y extendida. Ellos consideran sus negocios una forma de servir a Dios y a la humanidad. No cederá.

En ese instante suena la campanilla de la puerta en el pequeño taller. Un hombre joven, de complexión fuerte, vestido con un traje de lino francés, corbata de Brioni y gafas de sol de Zegna. No llega a entrar del todo, se mantiene en el umbral sujetando la puerta con una mano. En la otra lleva un móvil que no deja de sonar.

-Eh, tú judía de las narices, tu furgoneta está tapando la salida de mi garaje. Te dije que la próxima avisaba a la poli.
-Mi esposo vendrá en seguida, señor Spinelli.
-Sí, ya me conozco yo vuestros "en seguidas". Llevo hora y media reunido con mi socio en el hotel de en frente y la puta furgoneta sigue ahí. Ya no me jodéis más. Voy a llamar a la poli.
-No vendrán, señor Spinelli. Llegará antes mi esposo. Disculpe Jayin, ¿habíamos quedado en 1.350 entonces?
-1.200 es la última oferta de mi cliente.
-Si acepto esa cantidad mi marido me rapa la cabeza.
-Si acepto yo la suya mi cliente no volverá a confiarme un negocio.
-Le entiendo. Yo puedo prescindir de mi pelo, siempre lo he llevado rapado, aunque estos últimos años han sido duros para Chaim, su mala salud casi le mata y dejamos que creciera. Ni nos dimos cuenta. Yo a penas he tenido tiempo de pensar en nada. Sin embargo, quiero que mis hijos vayan a la universidad y para eso necesito beneficios.
-¿A qué universidad?
-Albany. El mayor tiene un trabajo a tiempo parcial desde hace un par de años. Quiere estudiar medicina.
-Su familia es prácticamente rica, su hijo podría estudiar en Pensilvania.
-No tanto, pero aunque así fuera Pensilvania no es posible, estaría lejos de nosotros. Queremos que sea médico y ejerza aquí o en Europa, donde pensamos mudarnos si todo va bien.

La campanilla de la puerta vuelve a sonar. Entra una mujer embarazada. Es muy joven, casi parece una niña. Lleva el pelo sujeto en dos largas trenzas morenas que le caen sobre los hombros.

-La atenderé en un segundo, señorita.
-¿Está Samuel? – pregunta la chica mejicana en un rudimentario inglés.
-La atenderé enseguida. Disculpe Jayin, tiene que decirme si me da los 1350 o no. Tengo trabajo.
-Hablo con mi cliente y vuelvo mañana.
-No le prometo que la mercancía vaya a estar aquí mañana, pero como usted prefiera.
-Quiero ver a Samuel, este hijo es suyo – repite la muchacha señalando su barriga.
-No entiendo lo que dice, señorita, ¿necesita un médico?
-Quiero ver a Samuel.
-¿Samuel? ¿Samuel mi hijo?
-Samuel –repite la muchacha.

La campanilla vuelve a sonar y entra un agente de policía.

-Señora, nos llevamos la furgoneta, acompáñeme fuera.
-Tendrá que esperar a que regrese mi esposo, yo no puedo dejar la tienda.
-Como quiera, ahí le dejo la multa.

Vuelve a salir.

-No me iré de aquí hasta que venga el pendejo ese.
-¿No tiene usted nadie a quién acudir señorita?
-No sé qué me dice, vieja.
-No la entiendo ¿habla usted mi idioma?

La campanilla vuelve a sonar.

21 comentarios:

Guido Finzi dijo...

En cierta ocasión, tomando una caña en un bar del centro de Madrid, varios parroquianos miraban "Único testigo" en el televisor. Uno de los que estaban a mi derecha, le dijo a su compañero: "esos son rabinos", en cuanto aparecieron los amish en la pantalla. Lo peor es que, el otro idiota, asintió con la cabeza. Se ve que el catetismo es contagioso...

En fin; está bien escrito el texto, pero no entiendo una cosa: ¿para qué quieren irse a Europa estando donde están y pudiendo cruzar a Canadá o largarse a Australia?.

Un saludo

Dol dijo...

Curiosa mezcla de personajes y estrés.
Me ha gustado mucho.
Yo estoy leyendo a Mitch Albom , que es un judío algo moñas , pero una vez hizo un libro que me gustó .

Un beso ,genia.

Belén dijo...

Acaba en el frenopático, lo que no sé seguro es quién, si él o ella...

Besicos

TORO SALVAJE dijo...

La amalgama está bien.
A mí me gusta.
El problema es el respeto y la tolerancia.
En eso hemos de crecer.

Besos.

Sue dijo...

Guido, entiendo que no tenemos por que conocer todas las ramas de todas las familias de todas las etnias de todo el mundo, ni sus costumbres ni las restricciones alimenticias de su religión, ni sus preceptos... ect, pero hay cosas que claman al cielo y para que no clamaran deberían, cuanto menos, enseñarse en la escuela, o en la TV, en la calle. Viviendo en el mundo que vivimos, plagado de mezclas, habría que hacer por conocer un poco y no confundir ciertas cosas que son de cajón, como la que tú comentas de los amish. Tu anécdota, al menos, denota ignorancia pero no violencia.
Yo he escuchado llamar "moro" a un turco en un total tono despectivo, y "sudaca" a un español (canario) en el mismo tono. Eso sí que es grave, que la ignorancia se mezcle con el fascismo. Hay gente que cree que un país es suyo por haber nacido en él.

No sé por qué quieren mudarse a Europa, Guido, se me ocurre que puedan tener familia o raíces allí.
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Reyes, no conocía a Mitch Albom, ¿me lo recomiendas?
Genia tú! :)
Un beso.

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No sé Belén, quizás. jajaja!

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Toro, la alianza de civilizaciones es una utopía (no hace falta que entremos en análisis conceptuales basta con leer los periódicos), pero quizás en nuestras pequeñas parcelas vitales podamos conseguir una convivencia pacífica.

NáN dijo...

Nunca intenté el cubo de Rubik, pero esto me recuerda más a la peli Crash.

Se entiende perfectamente que no nos entendemos y que nos vamos a dar una leche de cuidado.

Al menos, lo has advertido. (Y yo lo he firmado).

Sue dijo...

Creo que en este momento todo el mundo está viendo el fútbol... casi se oye silbar al viento. Aprovecho para contestarte NÁN.

La idea del post surgió de otra peli, ¿a ver si adivinas cuál?... :)

NáN dijo...

la he visto, pero no me acuerdo del nombre. Una negra de un hospital no ayuda a un blanco porque otro blanco ... y se va complicando con chinos y de otras razas ... todos enfrentados en una ruina de país.

S. Cid dijo...

En cierto punto de la lectura me dio la impresión de que leía teatro y de que estaba en medio de una escena esquizofrénica. Has conseguido muy bien el ritmo estresante que menciona una de tus comentaristas.

Impacta ese diálogo final entre la madre de Samuel, que tiene frente a ella a la mujer embarazada de su hijo, incapaces, ambas mujeres, de entenderse. Muy bueno.

NáN dijo...

Me acabo de dar cuenta de que la peli que he contado es Crash. Así que puede ser Short Cuts (Vidas cruzadas), la peli de Altman basada en relatos de Carver.

En todo caso, yo voy a hacerte una recomendación. Una obra maestra que me dejó tocado: "A propósito de Elly", una peli iraní.

NáN dijo...

¿Babel?

Sue dijo...

Jajaja NáN, ninguna de ellas. Ni "Crash" (muy buena), ni "Vidas cruzadas" ni "Babel", en realidad es una pequeña historia dentro de una peli.
Me apunto la que me comentas iraní.

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Gracias Cid. En realidad todo es mucho más sosegado de lo que parece, quiero decir como yo lo imaginé. Aunque luego se me fue de las manos...
Cierto, el final es así como... a veces la vida misma.

Tempus fugit dijo...

Trepidante.
¡Samuel y la furgoneta lo tienen claro! jajaja

Seguirá... espero...


besos

virgi dijo...

¡Que estrés!
No sabría atender tantas cosas, uf, si vuelvo a oír la campanilla, cierro por un par de días.
Besitos

¿Sabes que está muy bien? es ligero y profundo al mismo tiempo.

Sue dijo...

Cenizas, te refieres al pendejo de Samuel, ¿verdad? :)

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Virgi, lo has pillado. NO pretendía ser superficial.
Un beso poetisa.

Miguel Baquero dijo...

Más que un diálogo de civilizaciones parecía un griterío de civilizaciones. Me ha gustado cómo construyes los diálogos. No sabía quiénes eran los sivaish, pero anda que no tienen rollo con eso de considerar sus negocios un servicio a Dios y a la humanidad; ni al dueño de la Coca-Cola se le ocurriría eso.

Manuel Márquez dijo...

Curioso y hermoso el relato, compa Sue; eso sí, en la parte que me toca, que me dejas con una duda "severa": ¿cuál es la peli inspiradora, ya que no es ninguna de las tres nombradas...? Anda, no nos dejes con la incertidumbre, que no está bonito...

Un fuerte abrazo y buena noche.

Sue dijo...

Miguel, en realidad solo grita el italiano, pero sí, supongo que cuando falta entendimiento es como si gritáramos.
Yo tampoco conocía a los sivaitas o sívaish hasta que leí sobre ellos. Lo que yo cuento es un átomo en el universo, hay mucha información del hinduismo por ahí.
Siempre me ha fascinado la antropología, ya sabes, las costumbres y las religiones que campan por el mundo. De todas hay algo que aprender (y algo que no imitar).

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Gracias Manuel. ¿No aciertas la peli? pero si eres un experto en cine... bueeeeno. Lo diré. Es una de las historias de "New York I love U".

Alvaro en OZ dijo...

Para mi, el relato es un espejo del mundo multicultural en que estamos cada día mas inmersos. Lamentablemente, esta convivencia de culturas no siempre es pacífica, y muchas veces está teñida de prejuicios e ignorancias. Por eso siempre hay que estar atentos, por ejemplo, desconocía esa rama del hinduismo al que haces referencia. Ahora ya la conozco, y si mi memoria no me falla, puede que algún día ese conocimiento me sirva. Así que gracias por entregarlo.
Saludos !!

Lua dijo...

También me recordó a Babel...
besos de una sudaca de por el culo del mundo...

Sue dijo...

Cierto Alvaro, la mezcla es inevitable, pero también que surgan roces. La ignorancia es miedo y vicebersa.
Que te vas a la India quizás?

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Lua, Babel también me gustó. Besos para ti, estés donde estés (el culo del mundo puede ser perfectamente donde yo estoy, algunos lo llaman el culo de Europa).