Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

jueves, 10 de junio de 2010

LA LOBA


A veces me cuesta creer que soy una mujer: no me gustan los niños, no me gustan las joyas, no me gusta ir de compras ni tengo mil pares de zapatos, no me gusta ir al baño en comanda, no me gusta ponerme mechas y no nací con el gen de la plancha inserto en el ADN. Pero sobre todo, me cuesta creerlo cuando hojeo esas revistas “para mujeres” (también llamadas “para vomitar”) que campan a sus anchas, y sin bozal, por el mundo (léase: salas de espera de dentistas, peluquerías, casas de vecinas...)

Y todo esto viene a cuento porque hoy volví a la peluquería (un vicio ya, ¿no lo dije?) y mientras se secaba la henna que mi peluquera me dio con mucho mimo (una especie de barro-tinte que huele a especias y coloca a base de bien) me puse a hojear una de esas revistas. No sé cuántas páginas tendría, era bastante gruesa (lo siento, no recuerdo la denominación social), pero solo encontré un artículo medianamente interesante que hablaba del movimiento punk en la década de los 70. Y no porque yo haya sido punk o éste me interese, es que el resto de la publicación no valía ni para hacer fogata. Bueno, a lo mejor para esto sí.

Vaya por delante mi respeto y admiración a todas esas personas que curran como puñeteros esclavos en ese tipo de publicaciones (fotógrafos, maquetadores, redactores, correctores... aunque visto lo leído me parece que de éstos no me quedan), pero es que NO PUEDO CON ELLAS. Me parecen un insulto a la mujer en particular y a la sociedad en general. Vale, a lo peor exagero porque leo entre líneas y tengo muchos prejuicios (o en realidad ninguno), pero me parece de recibo que se corte tanto árbol para ensalzar el lujo, el sexismo y la belleza a partes iguales.

La revista en concreto dedicaba el 80% de sus artículos al apasionante mundo de las joyas: diseñadores de joyas, modelos posando con joyas, actrices adictas a las joyas, pasarelas de joyas... El deseo de toda mujer: una joya de 300.000 euros para el pie y otra de 800.000 para la muñeca. Y para el cuello ...¿qué tal una soga de diamantes?

Según iba leyendo tópicos y más tópicos idiotas y peligrosos (y viendo esas fotos de chicas anoréxicas, que no delgadas, enjoyadas y fabulosas) casi he notado como las uñas daban paso a las garras y me salían los colmillos del hombre lobo americano en Londres. Menos mal que ha llegado mi peluquera y me ha rescatado quitándome la revista de las manos, porque estaba a punto de darle un bocado al espejo y salir aullando.

Claro que la culpa la tengo yo por no haber elegido una revista del corazón... o por volver a la peluquería.

34 comentarios:

Guido Finzi dijo...

La verdad es que no leo ese tipo de revistas pero, por lo que comentas, me hiciste acordar de ese aborto televisivo llamado "I love Escassi". Menos mal que sólo vi los avances...

Un saludo

S. Cid dijo...

Estas revistas no son para ti, Sue. Yo, siempre que voy a la peluquería, me llevo un libro.

Lo de Escassi no lo vi nunca, pero por lo que he oído debía ser la pera de grimoso.

Saludos.

Sue dijo...

I love Escassi? y eso qué é Guido?
Yo tampoco las leo, por eso es la falta de costumbre y me salen los colmillos y eso. Te juro que son penosas.

Sí, Cid, la próxima vez voy hacer eso, me llevo un libro. Bueno, en realidad llevaba uno en el bolso, pero terminado (ya, podría haberlo empezado otra vez).

josef dijo...

Genial Sue! Así se habla.
Saludos!

Susi DelaTorre dijo...

Uff! Yo también siento lo mismo cuando me dejo leer o ver algunas cosas. Más que rara en mi género, me siento fuera de lugar, queriendo formar un mundo aparte.

Nada como la empatía y otras publicaciones!

Saludos, Sue!

Dol dijo...

Pues sí , tienes toda la razón .
Son un insulto .
Pero yo he leído las de hombres y son aún peores.
Una vez en una se hacía un concurso para votar por la mejor "vecinita" .
No sabía yo que las vecinas fueran siempre con las tetas al aire.
En fin .
...
Si hay que elegir, mejor el Pronto.
Qué hubiera sido de mi vida si ...


jajaja.

Un beso .

TORO SALVAJE dijo...

Que razón tienes Sue.

De todas formas no veo a la gente con esas revistas en el metro o en el autobús, ni en los bancos, ni nada...
Quizás las leen escondidos para que no se sepa.

Besos.

Carlos dijo...

Pero las revistas les suele ocurrir como los programas de televisión del corazón, que aunque no queramos, los tenemos hasta en la sopa, porque siempre hay un público entregado a ellos, y las revistas: Hola, Semana.. etc les suele ocurrir lo mismo: Todo el mundo pendiente de la Belén Esteban.
De pena.

Sue dijo...

Bravo, Moderato, bravo :)
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Sosita, ya me siento no tan rara. Muchas gracias.
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Cierto Reyes, aquí no se salva ni el apuntador. Las revistas para hombres son también del género tonto. Es para mantenernos a todos en nuestro "rol", no vaya a ser que nos salgamos y se arme el cristo. Eso a muchos no les iba a gustar nada.
Por otra parte, el mundo de la cosmética y de la moda en lugar de limitarse a la mujer, avanza despiadadamente hacia el hombre, para hacerle esclavo también a él de soberanas chorradas y tener más mercado con el que enriquecerse.
Y que conste que me encantan los hombres que se preocupan por su aspecto, los que más (a ser posible limpitos, con jeans, camisa blanca y descalzos. Una fantasía particular) pero una cosa es ir limpio y otra obsesionarse con parecer un adefesio.

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Yo sí Toro, alguna vez. Lo importante es leerlas con sentido común.

Sue dijo...

Carlos, Belén Esteban, ¿quién es esa?
Los entretenimientos son libres, pero vaya, hay una tendencia muy peligrosa hacia la incursión en la vida íntima de las personas, la mofa, la burla y la obscenidad, que da, cuanto menos, bastante miedo.

NáN dijo...

Qué raritos somos por aquí. Seguro que no es bueno.

Guido Finzi dijo...

No sabría explicártelo, porque sólo vi algún avance, y de pasada, haciendo zapping. Aún así, no pude evitar sentir una gran vergüenza ajena.

Un saludo

LA ZARZAMORA dijo...

Yo las leo, es que leo de todo.
Pero de caperucita no tengo nada ;)
Besos, Sue.

Sue dijo...

Mucho Nán. Mucho.

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Guido, la verdad es que ya el nombre da vergüenza ajena, pero si lo ves te mueres. He buceado en google y me he enterado de qué va el show (o iba, no sé si seguirá en antena. Fijo que sí). Trata de que un tipo llamado Álvaro Muñoz Escasi (caballista y señorito andalú) busca la mujer perfecta y una panda de oxigenadas "luchan" por él. Se supone que es un show tipo Gran Hermano.
Ahí es nada.
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Eva, hay que leer de todo, ciertamente, pero con salud. Yo, particularmente, no encuentro nada interesante en esas publicaciones.

josé rasero dijo...

Yo flipo con esas revistas. Soy capaz de "leerme" hasta diez en unos quince minutos. Incluso más, si hay poco movimiento que me distraiga en la sala de espera de lo que esté esperando. Son alucinantes, pues "existen", y, como tú dices, "hay personas que las hacen"
Nunca dejará de sorprenderme lo absurdo (o tontos) que podemos llegar a ser.

bss!!

Sue dijo...

Vaya Jose, eres una caja de sorpresas. Nunca lo habría imaginado :) ¿Tantas en tan poco tiempo?

Lua dijo...

Mi frivolidad alcanza a las cuatro chicas de sex and the city, porque además se acercan a parámetros más de las mujeres *reales*,
ese tipo de revistas deberían fundirse por falta de compradoras,
eso hablaría bien de las mujeres...

carmen dijo...

Hola SUE, creo que todo lo que dices que define a la mujer no lo hace, así que serás muy muy mujer a pesar de que no te gusten las joyas...
Ya veo que a la peluquería sí le tienes afición, y ya ves, a mí me da siempre pereza.
He vuelto de un pequeño viaje y me alegra saludaros a mis compis...

Sue dijo...

Lua, me aficioné a sex and the city un verano, a través de unos dvds que regalaban con el periódico. Como adoro Nueva York me tragué las tres primeras temporadas. Bueno, por eso y porque me resultaba divertido y, en parte, desconcertante.
Me gustaba ver a cuatro mujeres sexualmente liberadas y sin el complejo que la sociedad a veces te impone.
Luego, analizando ciertos aspectos de la serie, no me pareció tan "feminista", pero sigue resultándome muy divertida y rompedora.

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Carmen, no defino a las mujeres por su comportamiento, pero esas revistas sí lo hacen. Parece que si no te gustan las joyas y la moda no eres mujer. Evidentemente no todas las mujeres siguen un esterotipo, pero otras sí.

Anónimo dijo...

Sue,las pocas veces que acompaño a mi esposa al salón, ella me dice "lee esta revista en lo que me esperas" Pero me resisto.

Todas hablan de lo mismo, pero con diferentes modelos.

Sue dijo...

Rober, haces pero que muy bien.

Sandra Sedano dijo...

El error es la revista. Siempre. Que te mimen el pelo no lo es. La próxima vez échate al bolsillo un buen libro y deja las revistas, que no llevan a nada bueno. A no ser que tengas un brote de masoquismo. Entonces, en lugar de leer -¿se puede leer?- una revista mal llamada femenina en la peluquería, llevatela a los toros y no te olvides de sentarte al lado de un fachón que esté fumándose un buen habano. Eso sí que coloca.

Nómada planetario dijo...

El otro día la espera en el médico se me hizo interminable, solo había revistas de ese tipo y preferí mirar el techo.
Es absurdo que haya gente dispuesta a comprar tales bodrios, claro que la oferta y la demanda actúan como dos hojas de una misma tijera.
Besos desde mi sala de espera.

Sue dijo...

Blanche, a los toros no que no puedo llevarme la minifalda porque a mi Manolo no le gusta, sí, ese que perdió el carro en la España profunda.

Sue dijo...

Nómada, debe ser un médico "de pago" porque en la Seguridad Social no tenemos esos lujos. Al menos en mi parcelita de ella.
Aunque tengo que decir que hace unos meses, cuando tuve la Gripe A fantasma (ahora me pregunto qué era), ví que en la sala de espera del médico habían puesto una pequeña librería con libros que dona el personal sanitario. Me llenó de gozo y satisfacción.

Anónimo dijo...

Odio ir a la peluquería, odio esperar en cualquier sala de consulta, tanto que antes de ir pregunto por teléfono cómo va mi turno y, no leo los artículos de las revistas que allí encuentro, sólo miro las figuritas jaja!
Ah! y soy muy mujer
Saludos

virgi dijo...

¿Y qué me dices del suplemento de El País? A mí me pone de los nervios tanto lujo. Bueno, como que hace años que no compramos el de los domingos (un par de ellos a la semana), me molesta esa exhibición de tonterías casi inútiles y carísimas. Cuando por arte de birlibirloque cae en mis manos, sigo asombrándome...
Besitos, querida Sue

Sue dijo...

Viking, todas a una como Fuenteovejuna!
A mi tb me revienta esperar.

Sue dijo...

Virgi, no leo el suplemento del País, leo algunos artículos del suplemento del ABC, que es el que encuentro donde desayuno y el que siempre ha leído mi padre en casa. No leo el periódico (ninguno), pero sí estoy familiarizada con el suplemento del ABC desde chiquita. Ahí fue donde descubrí a Clarice Linspector, entre otras, y le tengo cierto cariño.

No me gustan las revistas que hablan de los lujos de unos pocos. Me dan dolor de estómago y me ponen de muy mal café.

La sonrisa de Hiperion dijo...

De nuevo por tu universo de palabras. Me quedo como siempre, encantado.

Saludos y un abrazo.

Cesc dijo...

Que no te cueste, eres especial y, por ello, muy interesante.

Sue dijo...

Siempre agradecida por tu visita Hiperión.

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Estel, soy especialista en muchas cosas, como cada uno de vosotros :)

Guido Finzi dijo...

Por fin alguien cita el magnífico suplemento literario del ABC...

Un saludo

Sue dijo...

Ahí queda Guido, para los anales (qué palabra más fea) de la historia.