Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

domingo, 9 de mayo de 2010

VALIENTE

Haciendo acopio de todas las recomendaciones que recogí tras el post “Un mundo feliz”, fui valiente lo que restaba de semana y me ocupé en buscar y esperar acontecimientos extraordinarios. Quizás por eso el azar fue magnánimo y me sonrió, en lugar de burlarse de mi como hace siempre, y el jueves, después de horas extras de cadalso, puso en mi camino el primer acontecimiento: una espléndida versión de El avaro (de Molière) de Jorge Lavelli (Buenos Aires 1932) interpretada hasta poner la piel de gallina por Juan Luis Galiardo.

Mi ilusión, contenida entre paredes, papeles y números desde las primeras horas del día, se liberaba por fin de sus cadenas, haciendo brincar mi corazón como una pelota. Haciéndome, incluso, sonreír mientras leía la contraportada del Leviatán de Hobbes (que no tiene ni pizca de gracia) en un puesto de libros antiguos. Ni siquiera me importunó que no tuvieran el libro descatalogado que buscaba, La maravillosa granja de McBroom, porque en realidad brillaba el sol y yo iba a pasar la tarde con un trío de hombres fuera de lo común: Lavelli, Galiardo y Molière

Una tarde inolvidable, por cierto.

Tanto, que parecía imposible que después de ese gozo pudiese el azar proporcionarme más dicha, por eso de que no cabía en mí, sin embargo, se cumplió la excepción que confirma la regla y el sábado surgió otro acontecimiento especial.

Comenzó en la tetería siria en la que una amiga y yo nos refugiamos de la lluvia que aderezó toda la noche, como Alicias en el hueco del árbol. Aprovechando nuestra buena estrella, tomamos un poco de humus y vino mientras hinchábamos globos de colores. Antes, por supuesto, había que llenarlos de caramelos y después ligarlos para formar un racimo que nos hiciera casi volar. No era tarea fácil, a sí que aceptamos gustosas la ayuda que nos ofreció la familia que regentaba la tetería. Todos, excepto el pequeño Khaled, que nos observaba, tímidamente, desde su trono de cojines.

Tras la cena y con el racimo de globos planeando nuestras cabezas, llegamos volando a la fiesta donde la música y un montón de sonrisas nuevas nos esperaban. No nena, aquí no vale estar seria, aunque sea una fiesta de despedida. El espectáculo debe continuar, tienes que ser valiente. Recuerda que ya no eres una niña.

-¿No lo soy?
-No.
-¿Estás seguro?
-Sí.
-Pero puedo cantar ¿verdad? Total, lleva lloviendo todo el día...
-Claro.

Y sin pensarlo dos veces le hice los coros a uno de mis grupos preferidos, aún a riesgo de que la lluvia ahogase mi voz...


Tras de mí una escena y diez mil frases que repetir,
ya ves, lo que es no es.
Yo no voy a contar lo mejor,
a ocultar lo peor,me pongo el mejor chaqué.

No digo lo que digo,
hago lo que no hago,
al revés, al revés, porque
ser valiente no es sólo cuestión de suerte.
A veces no soy yo,
busco un disfraz mejor,
bailando hasta el apagón.
¡Disculpad mi osadía!

Tú también tienes que ver
que nunca tengo mi papel.
Nube gris, riega todo el jardín,todo el jardín,
odas las flores que no probé.

No olvido los sueños,
vuelvo a lo que no acabó,
no perdí, no perdí, porque
ser valiente no es sólo cuestión de verte.

A veces no soy yo,
busco un disfraz mejor,
bailando hasta el apagón.
¡Disculpad mi osadía!
...


(En realidad Vetusta Morla lo canta mucho mejor que yo. Si no me creéis podéis comprobarlo en Youtube).

21 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Bien por tu valentía.
Y por estos días de colores.
Que duren infinitamente.

Besos.

keiko dijo...

El mundo es de los valientes y tu eres uno de ellos.
Una noche magica, de muchos colores :))
Un beso
keiko.

Saioa dijo...

La valentía y las ganas de cambiar están dentro de tí...., sólo queda un empujoncito para que llegue el cambio.

Fue maravilloso, todo

Este también me lo guardo.
Creo que acabaré forrando una pared entera con ellos

Belén dijo...

Pues oye, la tarde muy amena y seguro que no cantas tan mal,mujer...

Besicos

Lua dijo...

Qué bálsamo fresco leer ésto!
Genial.

virgi dijo...

¡Qué bien, Sue!
Me has transmitido tu alegría, me dan ganas de hacer un recorrido similar. Un placer leerte tan vital, te siento liviana y relajada. Besos besos.

Sue dijo...

Toro, y tú que lo veas.
Un beso.

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Keiko, me da a mi que no soy de este mundo ni soy valiente, pero a veces me gusta creer que sí.
Una noche mágica, en eso sí te doy la razón.

Un beso.
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Bueno, Saioa, después de Cartografía, ese es el mejor lugar para mis post. Al menos salen y les da un poco el aire.

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Belén, creo que canto un poco mejor que Bustamante (incluso creo que bailo mejor), pero eso es muy fácil.

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Me alegro de que te haya servido de bálsamo Lua.

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Virgi, son paréntesis que conviene aprovechar. Me alegra transmitirte alegría y relax.

Miguel Baquero dijo...

Yo también espero que lleguen días de colores, llenos de caramelos dentro

S. Cid dijo...

Siempre termina por llegar la primavera, aunque llueva. En esos casos, una puede refugiarse del chaparrón en una tetería (café para mí, please) ;-)

Guido Finzi dijo...

Me gusta mucho Jorgito Lavelli y también los días lluviosos. Lo que habría cambiado es el té, por café, o por té con leche (una tía mía, en Baires, lo preparaba todas las tardes, y lo servía en unas magníficas tazas de porcelana japonesa y el acompañamiento de pastas secas).

Un saludo

PD: No te imaginas lo que reconforta salir a correr al parque y que se largue a llover. Pruébalo algún día.

TORO SALVAJE dijo...

Ya me gustaría.

:P

Sue dijo...

Baquero, tus post son ya globos de colores con caramelos dentro, qué digo, son fresones de temporada con helado de chocolate y nata!
Un placer, vaya.

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La primavera es un respiro entre el frío y el calor, sin embargo no tiene término medio(y mira que se esfuerza la pobre), por eso altera la sangre.
¿Quién dice que la virtud está en lo medio? A mi me gustan los extremos. Me gusta la primavera.

Sue dijo...

La retahíla sobre la primavera iba para Cid, que olvidé indicarlo. (ups)
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Guido, Jorge (yo no tengo confianza para usar el diminutivo) es un mago de la escena, como lo fue Molière, de eso no hay ninguna duda. Y tu tía veo que es de las mías. Yo soy una defensora a ultranza de la merienda (de las cinco comidas diarias en realidad) y uno de mis sueños (otro) es regentar un local solo de meriendas (y libros, claro). Ahora me conformo con buscarlos y, muy pocas veces, encontrarlos. Precisamente el jueves pasado estuve buscando un lugar tranquilo cerca del Maria Guerrero para merendar antes del teatro y me fue imposible.
Al final tuve que meterme en El cano, un local donde no se podía leer pero sí comer (pintxos), porque era más bien una especie de bar musical (para pijos).

Yo también soy más de café y si no me tomo uno cuando me apetece se me nubla hasta la vista. Con decirte que la misma tarde de "El avaro" me crucé con Galiardo y, sin reconocerle pero incluso viendo que hablaba por móvil, le pregunté si en el teatro había cafetería (tal era mi desesperación por tomarme uno).

En cualquier caso, procuro no tomar más de dos al día.

Sue dijo...

Toro, torito, toro.

Guido Finzi dijo...

Esos locales para merendar, tienes que buscarlos en localidades costeras del norte, donde aún mantienen esas buenas costumbres. Yo, en casa, me conformo con unas tostadas con mantequilla y dulce de leche y un par de cafés (el de máquina de los bares, no me gusta, a no ser en Portugal). Me gustan esos locales porteños donde te puedes tomar café con lemon pie, tarta de cerezas, de fresa, o de hojaldre con dulce de leche. Lástima que agarre tan lejos.

PD: ¿ Tú te diste cuenta de lo distinto que sabe el café en vaso de cristal y en porcelana ?

Sue dijo...

Cierto, Guido, fue una de las cosas que más me gustó de Lisboa, que en cualquier café o pastelería podías merendar.

Yo solo he probado buen café de máquina en un par (o tres) de sitios en Madrid, uno de ellos está en Navacerrada.

Y sí, he notado la diferencia entre el cristal y la porcelana.
Gracias a mi abuela.

Dol dijo...

Querida Sue;
Tiene usted una forma de escribir tan contemporánea y afilada , amén de culta y sagaz, que he decidido editarla a Ud . en vez de a esa palurdilla que con tanto énfasis se encarga Ud. de alabar , esa tal Reyes Uve.
...
Así que deje los globitos y las canciones y póngase en contacto conmigo a la mayor brevedad para preparar textos y condiciones.


Atte,

Editor Delincuente que quiere dejar de serlo

Sue dijo...

Jajajajaj! Editor Delincuente, mira por donde me ha hecho usted reir, que llevaba yo un día...
Vamos, que llevo escuchando sandeces toda la mañana y leerte ha sido como un aire fresco.

¿Culta y sagaz? Jajajaja.

Anónimo dijo...

Yo, a estas alturas, soy valiente todos los dìas. Difruto al màximo cualquier pequeñez y canto!!! amo cantar (no se que opinan los que me rodean jaja!
Se feliz
Saludos

Cesc dijo...

La osadía parece complicada, pero si se vence esa inercia, luego todo es más fácil.

Sue dijo...

Suerte la tuya Viking, suerte la tuya. Y seguro que cantas bien, mujer (si no se te han quejado tu sigue)

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Cierto Cesc, líquidamente es así.