
No sé qué argumentos usé para deducir que el apellido Safran Foer podría ser teutón, supongo que ayuda mi retorcida entelequia, pero es que además estoy casi segura de haber leído en el Blog del periodista que, en efecto, el autor era alemán. Un joven prodigio alemán de veintipocos cuya primera novela había sido llevada al cine solo tres años después de ser publicada. El País, incluso, lo apodó “el señor de las letras”, y como esto lo leí cuando ya tuve en mis manos el libro, pagado y “sin bolsa por favor, gracias”, me congratuló, pensando que un periódico quizás, quien sabe, podría saber de qué habla y que el apodo era la mar de sugerente. Y todo eso...
Pues no. La realidad de los hechos es que el autor es un norteamericano de origen judío con antepasados ucranianos y que yo padezco dislexia. Y bueno, luego está el hecho de que el libro lleva entre el montón de los “no leídos” desde hace los meses que sean y con toda la pinta (y no me gusta amenazar) de quedarse ahí otro buen porrón de ellos.
Yo no dudo en absoluto de Jonathan y su editor, ni de que hayan hecho un espléndido trabajo escribiendo y editando (respectivamente) Todo está iluminado, pero aquí, entre nosotros, si ni siquiera pude con la película... Y eso que estaba protagonizada por Elijah Wood (Frodo, para entendernos) que me eriza el vello desde que le vi en La tormenta de hielo. Ahora sería más correcto decir: solo en La tormenta de hielo (es que los Crímenes de Oxford no la he visto y de El señor de los anillos prefiero a Aragorn).
La cuestión es que hoy pasé por delante de la estantería haciéndome un poco la tonta, como con desgana, y me fije de nuevo en el libro, ahí todo nuevito y naranjita, con su separador en la página 21, aburrido e ignorado entre el Ensayo sobre la Ceguera y Mujeres en Guerra, haciéndome ojitos... Entonces le miré fijamente y le dije: “¿Qué tal si lo intentamos de nuevo, Johnny? a ver si esta vez...”
Y apunto estaba de saltar a mis manos cuando... ays! Casi. El rufián de Indro Montanelli (Fuccechio, 1909 - Milán, 2001) se adelantó y nos jodió el idilio, a sí que...bueno, aquí estoy con el fiorentino y he pensado que ya volveré a intentarlo con el yanqui dentro de unos meses. A ver si para entonces podemos consumar.

17 comentarios:
Estooo..vaya flash, no?. O sea, comienzas el post con un título imponente, que promete, y uno (mal acostumbardo) espera que le vayan a descubrir una joya literaria, quizás alguna idea polémica, o profunda, o algo, que se yo, y de pronto...zas...nada de nada, vamos, a dos velas.
Pero oyes, que en fin, que le puede pasar a cualquiera, no tiene importancia, de verdad, además la intención es lo que cuenta...
Ejem, bueno, me voy por ahí, necesito leer algo, que me he quedado con unas ganas, vaya dolor de hemisferios se me ha puesto, ;)
Ni idea del tal Foer.la verdad es la primera vez que oígo algo sobre él.
Un saludo.
Yo sólo lo conozco de referencias, y únicamente puedo añadir el dato de que está casado con Nicole Krauss, una neoyorquina de quien leí "La historia del amor".
Un saludo
PD: Liarse con las páginas de Indro Montanelli tampoco está nada mal..
Estooo Anónimo, para evitar flashes lo mejor es no crearse demasiadas espectativas, ni siquiera con los post, y menos aún con los mios.
Ya me irás conociendo si vuelves por aquí (y si no, no tiene importancia, de verdad), soy un mar revuelto en bruma de fresas y donde dije "digo" digo "diego".
En cualquier caso, en ningún momento he dicho que la obra de Foer no fuera una joya literaria, solo he dicho que por mi parte, aún está por descubrir.
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Moderato, pues me alegra haberte iluminado :)
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Guido,me sorprendes de nuevo con tus conocimientos de la vida íntima de ciertos personajes. No sabía que Foer estuviera casado con una escritora neoyorkina, la verdad es que no conozco mucho de él (fijate, hasta pensaba que era alemán), en cualquier caso, ¿qué tal el libro de Nicole? ...
Sobre Montanelli solo puedo decir que me entusiasma su conocimiento de la historia de Italia casi tanto como su vida.
El libro que leo ahora lo compré cuando aún estaba vivo y lo tengo empezado y marcado por varias páginas. Trata sobre la vida cotidiana en la antigua grecia y... en fin, es muy interesante.
El libro de Nicole me gustó mucho, y está editado por Salamandra. Creo que, con esta novela, ganó el Premio Coetzee y el mexicano Alfonso Cuarón quería hacer una película (desconozco en qué quedo el proyecto). En cuanto a Montanelli, no sé si sabías que fue víctima de un atentado por parte de las Brigadas Rojas...
No lo he leído.
Ni he visto la película.
Tampoco el de Montanelli.
Vaya éxito.
Besos.
Sue, me pasa lo mismo con "La Biblia de barro", de Julia Navarro, lo tengo sobre la mesa de noche y te juro que lo intento y lo intento una y otra vez, pero se me atraganta, y una semana más tarde vuelvo a leer un par de hojas, pero no puedo....en general el libro esta bien, pero creo que el problema soy yo...me salto la cola y digo será el próximo, cuando realmente se que no lo hare...¡¡que triste es engañarse uno mismo¡¡¡, pero reconforta...
De tu escritor no he oído hablar de él, pero me informaré y te prometo NO decirte el final....BUEN FIN DE SEMANA...
Jajaja...
pero todavía no sabes que uno tiene que leer aquello que le inspire??
Luego, te habrás equivocado o no ,pero al menos habrá sido siguiendo tu instinto y no los de los periódicos.
Por cierto, yo también prefiero a Aragorn .jaja.
Cómo no.
Besos.
Quizás te conozca un poquillo ya, si bien tanto como pueda conocerse a 'un mar revuelto en bruma de fresas'.
Me temo que volveré por aquí (con independencia de la importancia del hecho) supongo porque tu blog tiene algo que me engancha.
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Me abstendré no obstante, por respeto a tí y a los demás lectores, de tratar de hacer comentarios 'jocosos', tan inocentes como culpables de perseguir solo una sonrisa. Esque es lo que me sale, pero total, quien soy yo para tomarme esas confianzas.
Te devuelvo la visita encantada, -y riéndome por esta entrada, llos libros son idilios potenciales o reales, claro que sí. Te la devuelvo aunque tarde, lo siento, pero siempre es mejor tarde que nunca ¿no?
Muy bonito tu blog y las cosas que escribes ¡vaya soltura, qué suerte!.
Creo que nos gustan cosas parecidas (Firmin es genial, me encantó también... estoy con el perezoso ahora, menos bueno, creo...)
Un fuerte abrazo y volveré si dejas la puerta abierta.
Gracias por tus inspirados apuntes, Sue. Lo que no sé es qué pinta la escritora J. C. Oates en la portada, será que como es famosa, ayuda a promocionarlo?
Cuando tengo un libro así, por mucho que me haga carantoñas desde la estantería, no le suelo hacer caso.
Besitos besitos
Y si no está iluminado, se le ponen velas...
Saludos y un abrazo enorme.
Pues no te voy a contar ni el principio ni el final ni na, porque ni lo conozco ni lo he oido, pa que te voy a engañar.
Ya nos contarás. Un beso
Guido, gracias por la referencia sobre el libro de Nicole. Me lo apunto.
En cuanto a Montanelli, no sabía lo de atentado, pero no me extraña que se le echaran encima los extremistas (en este caso rojos), pues era un tipo de pluma intrépida.
Ideologías políticas a parte me parece un autor clave para conocer la historia antigua y contemporanea de su país.
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Toro, tranquilo, yo no he leído infinidad de libros.
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Uf, Gon, yo es que no puedo con los bestseller. De entrada se me atragantan, como a ti esa biblia de barro. Yo jamás pude ni podré con Zafón, Brown, Follet, Falcones...es que no.
Considero que, llegado a un punto (una edad) no hay que obligarse a leer libros que no interesan. Los libros los elegimos, pero también nos eligen, y leer algo porque todo el mundo dice que es fabuloso pues tampoco es plan. Aunque sea el Quijote. Todo libro tiene su momento, y la lectura tiene que ser algo placentero y no una tortura, que ya para eso está el trabajo.
¿no?
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Sí, Reyes, es lo que digo con lo de que hay un momento para cada libro. Y vicebersa.
Y sí, mejor no fiarse de los periódicos. Eso es verdad.
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Anónimo, revisa tus niveles de "jocosidad" porque, por lo general, tus comentarios no me provocan sonrisas. A lo mejor es que no los entiendo...
Y con esto no quiero ser grosera, pero sí sincera.
Espero que tú si me entiendas a mi, ya que me conoces un poquito.
Por lo demás, Cartografía no tiene llave, así que puedes pasar cuando quieras.
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Bienvenida Aurora. Firmin es un amor y El lamento del perezoso está muy bien, pero no le alcanza. En cualquier caso, para mi Sam Savage, fue un descubrimiento excepcional en un momento excepcional.
Y claro que puedes volver. Como le he comentado a nuestro comentarista Anónimo: esta casa no tiene llave.
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Virgi, J.C. Oates apoya al joven Jonathan en los círculos literarios neoyorkinos porque genera controversia, algo que esta escritora busca como agua de mayo.
Parece que muchos editores no le consideran un "verdadero escritor" y hay dos posiciones enfrentadas: los que lo adoran y los que lo detestan.
Es decir que sí, ayuda a promocionarlo :)
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Pues claro Hiperión, así ahorramos energía que falta hace.
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Alba, como ya he dicho, hay por ahí una infinidad de libros que no he leído y otros tantos de los que jamás escuché hablar...
Por cierto, en no recuerdo qué edición de bolsillo, puedes encontrar "Memorias de un periodista", de Indro Montanelli.
Guido, ummm, no sé pero Google dice que RBA...
SUE.
Sue, creo que en la constancia esta el exito.... no voy a dejar que un libro pueda conmigo..lo lograre, aunque se me atragente...pero lo lograre.-
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