Internet tiene una cosa curiosa, aunque no sé porqué lo llamo “cosa”... ah, si, porque no encuentro el término apropiado. Leo a Reverte pero no llego a sus niveles léxicos. En cualquier caso, lo curioso de Internet (la cosa) es que puede llegar a internarte en las simas más profundas de personas anónimas. E incluso, y ahí está lo curioso, de personas no anónimas, esas que creíste conocer en el pasado o que crees conocer en el presente.
Le puede ocurrir a muchas personas conmigo, sobre todo a las que me conocen solo “de paso” (relaciones pasajeras o vínculos cordiales en plan vecinos, compañeros de trabajo, caseros, amigos de amigos...) ya que tengo un Blog más o menos personal en el que suelo desnudarme de vez en cuando. Y no es que Cartografía ofrezca detalles escabrosos de mi vida privada, pero sí muestra muchos prismas de mi persona que no ofrece mi persona en directo. Prismas que, de no existir Cartografía, quedarían velados en la más absoluta oscuridad de mi “yo” o de mi “yo mismo”, como lo han estado toda la vida.
Cartografía me ayuda y me condena al mismo tiempo que construye una imagen de mi que nunca sé (ni sabré) hasta qué punto es real. O hasta qué punto es honesta. Y es por eso que no sé si agradecerme o maldecirme por la idea de empezar un Blog aquellas navidades del 2006.
Y solo porque me gustan los mapas y escribir. Valiente excusa.
Pero no nos desviemos del tema ni del post que son “los otros” o “mis” otros, es decir, esas personas que he creído conocer on live pero que, pasado el tiempo y descubiertas sus vidas en los mares cibernéticos, me parecen otras totalmente distintas. Y en algunos casos hasta opuestas. Como diría una chulapa al presentar a su chulapo: “aquí mi contrario”.
Lo que ocurre es que esta información que no tuve en su momento y que ahora se desborda de la pantalla y las teclas, cual espuma de mar, genera una duda latente o manifiesta (ya que la estoy editando). Duda que se traduce en la pregunta: “¿Quién es la de “verdad”? ¿La persona que yo conocí o esta que ahora leo/veo a través de la pantalla?” Es decir ¿quién es la persona real? ¿la que conocí en directo, olí, toqué, tal vez besé, aquella con la que charlé durante tantas cenas animadamente bajo los efectos de la uva fermentada, o esta otra que recién descubro en la Red? ¿Ambas personas son la misma? ¿Por qué no me mostró esta otra cara entonces?
Todas estas preguntas (y otras muchas) me llevan a muchas distintas conclusiones, la mayoría de las cuales no me hacen pensar en la hipocresía o el engaño. Quiero decir que no creo que estas personas, al no mostrarme esta parte de sí mismas, estuvieran engañándome o siendo hipócritas. Lo que ocurre, más bien, es que cada uno muestra a los demás la parte de sí mismo que quiere, a veces la que le dejan o la que puede (según las circunstancias) y siempre en relación al vínculo que se quiera mantener. No todos los vínculos requieren los mismos detalles, eso está claro. Por otro lado, no nos relacionamos igual con todas las personas ni les contamos las mismas cosas. Todo depende de qué parcela de nuestro “Umwelt” (entorno) queremos compartir y con quién.
Toda esta racionalización, sin embargo, no consuela ciertos recovecos de mi alma perdida y es por eso que al descubrir esos “secretos” ajenos todavía tenga la sensación de que me falta el aire. Un aire cargado de ¿por qués? que a veces pesa tanto...

16 comentarios:
Yo creo que en la vida no somos sino actores y, dependiendo del escenario en el que nos encontremos (un vecino, un compañero de trabajo, un familiar...), adoptamos una pose u otra. Y no, como tú, yo no creo que se trate de hipocresía, sino de necesidad y circunstancia. Dependiendo del terreno que pisemos, necesitamos representar un papel u otro, pero siempre con un fondo personal verdadero.
Quizá en los blogs, con la separación que impone la pantalla y la privacidad e intimidad de hablar con un teclado (¿no es eso lo que hacemos al escribir nuestros textos), afloran partes de nosotros que mantenemos bajo el disfraz en nuestra vida cotidiana.
El blog, visto así, es un tubo de escape por el que pasan "cosas" (también yo estoy demasiado perezosa esta tarde como para pensar en una palabra más precisa) que en contextos diarios no permitiríamos que salieran.
Saludos.
S. Cid
Internet en general, y los blogs en particular, son una maravillosa herramienta a la que el azar presta una creciente atención (estimulado por las variantes y los resultados, supongo). Sin ir más lejos, yo crucé un océano para conocer a una mujer especial que conocí a través de éste invento.
Por otro lado, me quedó una intriga: Ese blog en el que dices que te desnudas, es en foto, en vídeo, o en sentido figurado?
Saludo.
Interesante reflexión, Sue. Yo creo que este medio te permite sacar algunas parcelas que de otro modo no saldrían, o saldrían de manera diferente.
De cualquier manera, lo que hacemos aquí siempre revela mucho de nosotros, no te parece?
Un beso de mapa a mapa.
Cid, no puedo sino asentir ante sus palabras. No sé si ser "actor" es bueno o malo, pero sí es cierto que si nos mostráramos igual ante todas las personas nuestra vida sería un poco infernal. Aunque, a la larga, creo que sería lo ideal.
Me refiero que una cosa es "actuar" ante ciertas situaciones para, sobre todo, evitar conflictos (y no al revés) y otra engañarnos y mostrar quien no somos.
¿Dónde está el límite? Qué sé yo.
Quizás, como bien dices, actuar mostrando un "fondo personal verdadero".
Gracias por pasarte de nuevo por acá.
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Guido, estoy contigo. Internet puede dar la satisfacción de conocer personas muy interesantes. En cuanto al Blog en el que me desnudo, pues es éste y es figurado... aunque a veces escribo desnuda, pero eso es entrar en detalles insignificantes.
El desnudo del alma es mucho más difícil, U know.
Gracias por la visita.
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Reyes, en efecto, revelamos mucho por aquí de lo que somos. Otra cosa es que solo lo revelemos aquí.
Un saludo.
Yo te dejo mi humilde opinión, creo que la parte más verdadera de todas esas capas de actuación es ésta, la bloguera , al menos en mi caso se atreve uno a escribir y a Ser lo que en condiciones exteriores no saca hacia fuera, pero claro, cada uno es cada uno.
Esa duda de la que hablas es muy natural , yo sigo preguntándome si cierro si sigo si sigo si cierro, pero como el balances es mas positivo que negativo, sigo ...y seguiremos , no??
Un besito.
Seguiremos Reyes, seguiremos.
Un beso!
Estimada Sue:
A mi particular parecer, los humanos no diferimos mucho de los accidentes geográficos: hay que modificar las perspectivas para poder apreciarlos en todos sus ángulos; la vista "personal" es sólo de frente, mientras que la "bloggera" es, a vuelo de pájaro. Ahí reside la cara obscura.
Saludos.
Accidentes geográficos, sí, es un simil muy adecuado Aurore al igual que lo que indicas d modificar la perspectiva, es algo que debemos ir aprendiendo YA, porque nos come la falta de ángulos.
Gracias por tu visita.
Me resulta fabuloso este concepto (para mi si que es nuevo, ya que en mi adolescencia no se vislumbraba) de poner un pedacito de ti en el escaparate.
Que si catarsis?
que si osadia?
que si ocio?
Lo que sea, tanto exito no es gratuito, muchas cosas estaremos supliendo. ¿Que no?
Un beso vespertino
A.
La realidad es muy rica en matices, y siempre que la verdad esté como fondo, los matices salen según el medio y el momento. No tiene nada de falso si no es falso nuestro comportamiento.
Yo no me siento, en absoluto, actora. Yo voy siendo en la medida que mi personalidad se va desarrollando meduiante todo lo que yo que hago. Y siempre nos recococemos en los actos.
Yo soy la misma, con mis valores aqui y fuera de aquí.
SUE, lo de umwelt me recuerda mi alemán y mis filosofías. También hay un SELF- sí mismo- que es el que permanece...
Carmen, el "umwelt" es uno de esos conceptos que a veces uno escucha en boca de alguien a quien admira (por ejemplo: un profesor. Casualmente de Filosofía, o más bien, de Antropología.
Cierto, hay un SELF que permanece...
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Estimada A, las tres palabras me valen: CATARSIS, OSADIA, OCIO. Las tres y ninguna. Escribir es una pesadilla y un sueño. Compartirlo es eso multiplicado por mil. U know.
Gracias por la visita!
TODO lo que hacemos es parte de nosotros, y nos refleja, en parte. Hasta cuando creemos actuar o fingir, no hacemos más que mostrar una faceta, quizá desconocida para nosotros mismos. A mí el hecho de hacer un blog me está descubriendo cosas mías que andaban ocultas y desconocía...
Besos!
Sue
Muy ineresante tu reflexión. En esta ventana que es la blogueada, uno se va desnudando; pero no siempre se quita las mismas prendas, ni todas juntas y a veces, no abre del todo las cortinas.
Me atrevería adecir que aquí está buena parte del "meollo" del asunto (la cosa)
"Lo que ocurre, más bien, es que cada uno muestra a los demás la parte de sí mismo que quiere, a veces la que le dejan o la que puede (según las circunstancias) y siempre en relación al vínculo que se quiera mantener."
Saludos
Jose, también yo creo que todo lo que hacemos refleja lo que somos, incluso cuando "actuamos" por pudor, por prudencia, por respeto, por rencor etc... Y tb a mi el Blog me está mostrando partes de mi misma que no conocía.
Y ya lo escribí en una ocasión "Cartografía es lo más parecido a mi misma que conozco". Quizás a ti tambien te ocurra...
Un saludo y gracias por tu visita.
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Maruchy, me gusta eso de que uno "no abre del todo las cortinas". Aquí, como en la vida, uno muestra lo que quiere mostrar.
En primer lugar, ¡ya he vuelto de vacaciones!
Y en segundo lugar, como bien dice S. Cid pero con otras palabras, somos actores de un ensallo de lo absurdo, el esperpentismo y el drama. A veces temo que no puedo confiar ni de mí misma, la mente me juega malas pasadas. Y si todo eso lo pasas por un teclado antes de ser procesado por dios sabe qué máquina que tenemos en la cabeza...como diría la Hornillos, "pelillos a la mar".
Pero, ¿sabes lo que te digo? Que siempre nos quedará París.
Un besito.
París, Edinburg, Asturias y el barrio Húmedo de León. Si señorita Mariaje, siempre nos quedarán...
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