Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

lunes, 6 de julio de 2009

¡¡¡BEEEEE!!!



Estaba intentando leer el último post de Carlos Paredes (el de Malena) pero no me concentro porque no dejo de escuchar la tele del vecino. Y de ahí a pensar en la tontería que nos ahoga cada día va un paso. Y luego dicen que dios solo aprieta, que no ahoga. Vaya que ahoga y cada día más. Solo hay que tener un vecino sordo para darse cuenta de ello.

Y lo peor es que lo que escucho en la tele es lo que he estado escuchando todo el día en el trabajo, a saber: la cantidad de analfabetos que se han reunido hoy en un campo de fútbol para vitorear a otro analfabeto. Y esto ha sido lo más inteligente en una dura mañana de curro, de ahí pa’lante. Haceros idea.

La verdad es que no tengo nada en contra de ningún futbolista en concreto, más bien es contra todos ellos en general y el circo que forman en particular. Sin olvidar a quienes los siguen, que suelen ser bastante molestos. Y me voy a permitir el lujo de seguir generalizando: son mal educados, ignorantes y cuadriculados.

Lo siento, tenía historias mucho más interesantes que contar, pero tenía que escupir esto. Es que no puedo con toda esa aburrida demostración de estupidez, tan a gran escala que es solo comparable a las gilipolleces que suele mostrar el clero y a Gran Hermano.

Nunca entenderé dónde está el interés ni el mérito de un futbolista, ni la tontería de los que lo siguen como borregos. Supongo que me faltan muchas tablas para eso, igual que para ver guapo al Cristiano ese, que más parece un chulo fumeta de playa que un deportista de élite.

En fin, voy a pedirle al vecino por lo que más quiera que baje el volumen de su TV, porque ya está bien.

5 comentarios:

Carlos Paredes Leví dijo...

Es que la estupidez ajena nos afecta por ósmosis. Y es que creo que nunca ha habido tanta idiotez como en estos tiempos, flotando y circulando sin control con el ánimo perverso de alcanzarnos a todos. Lo peor, es que quienes más la padecen, menos la sufren y somos quienes estamos exentos de ella (salvo ocasionales ataques) quienes lamentamos su existencia. No queda más resistencia que la introspección, la reflexión y el joderse, con la lamentable convicción de que ellos, los otros, siempre serán más felices que nosotros.

Un saludo.

Miguel Baquero dijo...

Es muy malo generalizar: no toda la gente a la que le gusta el fútbol es como dices ni toda la gente a la que le gusta la pintura o el cine o la música, por ejemplo, es pacífica, sosegada y profunda. Hay gente amante del fútbol que tiene dos carreras, o tres, es anticlerical y no ve Gran Hermano.

Dicho esto, yo también veo exagerado noventa mil personas en un estadio para la presentación de un futbolista, como veo exagerado y estúpido la gente que aguanta colas durante horas para ver a los famosos que llegan a un estreno de cine y cómo van vestidos.

Sue dijo...

Ambos tenéis razón chicos. La estupidez ajena nos afecta por ósmosis y no se puede generalizar.

Supongo que el hecho de que no me guste el fútbol ni entienda por qué mueve tanto dinero (y tontería) me impulsó a generalizar de esta manera. En cualquier caso, a día de hoy no he conocido a ningún aficionado al fútbol que sea pacífico y sosegado. Pero seguro que los hay, no lo dudo.

Un saludo.

LA ZARZAMORA dijo...

No, no se puede generalizar personalmente me gusta el fùtbol y la ôpera aunque como a ti no me gusten los vecinos que me imponen el partido de fùtbol cuando tal vez me apetezca ver una serie tonta.

Gracias por tu paso por mi blogg, nos leemos y seguimos si te apetece.
Un beso.

Sue dijo...

Cierto, Zarzamora, no se puede generalizar porque eso solo lleva a la catastrofe mas absoluta. Pero yo a veces me permito ciertos pequenos lujos en mi Blog, eso si, ninos, por nada del mundo me imiteis.

Eva, nos seguimos, of course.