Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

viernes, 26 de junio de 2009

GOD BLESS THE KING

Los fines de semana suelo desparramar varias revistas y periódicos sobre la mesa de la cocina y sintonizar RNE mientras desayuno. Me gusta devorar el zumo de naranja, el café y las tostadas sabiendo que han pasado (y están pasando) un montón de cosas en el mundo: Los veranos de la Villa, el proyecto de los Ferrer tras la muerte de Vicente, la nueva película de Coppola, los mejores lugares para comer en Malasia…

Sin embargo, los días de laboro, ni escucho la radio antes de salir de casa ni leo el periódico de camino a la oficina, así me lo metan por las orejas los simpáticos repartidores del metro. Soy un zombie desagradable colgado del IPOD (Vetusta Morla, Rebeca Jiménez, Antonio Vega, Gary Jules, El último de la fila, La Mala…) que no se entera de que el mundo gira hasta que llega al trabajo. La tristeza y la desesperanza me abruman y el deseo de haber querido ser buena en algo me hace abstraerme durante el viaje. A veces ni siquiera escucho la música en mis maltrechos tímpanos. A veces ni siquiera siento el dolor. Es como si resbalara.

Ha sido por eso que esta mañana he debido ser la última persona del mundo civilizado que se ha enterado de la muerte de Michael Joseph Jackson. Cualquiera diría que fue mi ídolo de la adolescencia...se muere y ni me entero. Hace quince años le hubiera puesto un altar en mi cuarto: velas, fotos, discos y un montón de lágrimas. Hoy solo puedo dedicarle un trozo de post intoxicado con mi vida y mis neuras.

Lo siento Michael, me he dado muchos golpes y me falla la cabeza. Tú sabes que en otro tiempo todo hubiera sido diferente...

6 comentarios:

Enrique Sabaté dijo...

Los golpes en la cabeza sientan mal; y no es mala idea la de aislarse de lunes a sábado.

Un abrazo y muchas gracias por pasarte por mi cuaderno.

Sue dijo...

Un placer.
Gracias a ti por escribir tan bien.

Saioa dijo...

bueno bueno....., cada uno es fiel a su manera......Y te entiendo con lo de aislarse de lunes a viernes noche...total, para lo que hay fuera, creo que tampoco merece demasido la pena.

Sue dijo...

Cierto Sai, cada uno es fiel a su manera y Michael sabe que lo fui :) a mi manera.
En cuanto a lo de aislarme... You Know. La vida es a veces una mierda y no queda de otra. Menos mal que otras es maravillosa.
¿No?

Carlos Paredes Leví dijo...

Yo necesito, desde muy pequeño, leer la prensa todos los días, a pesar de que cada vez la encuentre más cateta, tendenciosa y mercenaria. Por otro lado, me interesa eso de los restaurantes de Malasia, con gran frecuencia desayuno más de una vez por la mañana y no sabía que el segundo nombre del rey del pop era Joseph.
Finalmente, dos apuntes:
- Un amigo de un primo mío, que vive en Bs.As. tenía una cazadora roja como la que llevaba Michael en "Thriller". También vestía otra un personaje (un tal Nelson) de la película "The wedding singer".
- Hoy, al entrar en tu blog, me vino a la mente el título de la película "Peggy Sue se casó". Ya casi nadie la recuerda, y mucho menos otra que la acompañaba en un programa doble que vi hace muchos años en un cine madrileño: "Liquid Sky".
Un saludo.

Sue dijo...

Carlos, recuerdo la peli (Katheline Turner) y además me gusta. Lo de Sue no viene por ahí, pero podría venir (aunque no sé si te has acordado por eso).