Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

lunes, 25 de mayo de 2009

COMO MONDA DE PATATA


Recuerdo que a veces Six (la pizpireta amiga de Blossom Ruso... ¿quién la recuerda?) decía sentirse como unos calcetines blancos en una fiesta. Supongo que se obligaba a compararse con su perfecta amiga (en realidad, no tan perfecta, nadie lo es) y nunca se sentía a la altura. Ni de su perfecta amiga ni de las circunstancias que la rodeaban. Por ello quizás Six acabó en París, o en Las Vegas o quizás en Gottenburg, buscando sus zapatos de charol rojo para la gran fiesta del mundo. Esa a la que presentía que nunca estaba invitada.

Por su parte, Blossom se perdió en el aburrimiento de su vida perfecta (no tan perfecta, ninguna vida lo es) y se tomó un bote de somníferos en su rutilante apartamento de Manhattan. ¿Qué acabó eligiendo ser? Ah, si, algo así como Jefa de Neurología en el Memorial o Cum Laude en aquella Universidad tan petulante como ella. Algo así... aunque Blossom me caía terriblemente bien, al igual que Six. Siendo, como fueron, la noche y el día.

En realidad Blossom (Mayim Bialik) es doctora en neurocirugía en UCLA y vive feliz con su marido y sus dos hijos y Six (Jenna Von Oy) ha seguido con su carrera de actriz y cantante country, además de posar para numerosas publicaciones.
Parece que en este caso la realidad ha imitado a la ficción y cada una ha seguido el camino que los guionistas escribieron para ellas un día.

Curioso.

4 comentarios:

parce dijo...

Algún día publicarán un libro de filosofía a partir de Blossom tal como hicieron con los Simpson.... tiempo al tiempo

Ani dijo...

A mi también me gustaba mucho Blossom y toda su familia. Su hermano pequeño el ligón, con muy pocas luces pero de gran corazón, y el hermano mayor, ex-alcoholico y ya reformado, y ese padre en busca del amor y de la canción perfecta.
Pero tienes razón, Blossom tenía una cara de lista impresionante, y si es verdad eso que cuentas de Ucla, no me extraña nada.
Me gustaba sobre todo verla bailar con la sintonía de cabecera y esos sombreros tan imposibles y que a ella la quedaban tan bien.
Un beso muy grande, Sue.

Palabrasalbapor dijo...

Sí, a mi me gustaba mucho la cabecera de la serie, era francamente simpática. Yo veía la serie por mi hija, que si no seguro que ni me hubiera enterado, claro. Es curioso lo que cuentas que hayan acabado así. Si la serie hubiera seguido, es probable que fuera como la realidad.

Besos

Sue dijo...

Sería estupendo un libro de filosofía a partir de Blossomm, ¿por qué no?...

Ani, la recuerdas al dedillo! Yo debía tener la edad de Blossom cuando la veía, pero me parecía mayor por lo inteligente que ella. En el fondo siempre quise ser una mezcla entre Blossom y Six...

Alba, antes de averiguar (vía internet) qué fue de Blossom y Six imaginé justo lo que pongo en el Blog, excepto lo de las pastillas (que ahí mi imaginación fue un poco drástica). A veces creo que soy bruja (que no una bruja :)

Besos!