
En la calle (manifestaciones), en la tele (debates), en la radio (sopla gaitas), en el semanario (articulitos en plan “pongo a Dios por testigo”).
Hijos, de verdad, qué cansinos sois.
Yo entiendo que todos tenemos derecho a manifestar nuestras ideas, por muy retrógradas que sean, libertad de expresión y todo eso, pero lo vuestro ya es un poquito de juzgado de guardia, por eso de que apeláis al artículo 11 de la Constitución y a Dios y a todo lo que se os ponga por delante. No os dais cuenta de que si todos apeláramos a la Constitución (sobre todo como lo hacéis vosotros, manipulándola a vuestro antojo) os tendríais que callar la boquita y quedaros en casa. Eso sin contar que la Constitución está para que la encierren y le froten bien la cara, no para sacarla de procesión, como hacéis vosotros cuando os conviene.
Yo no me considero defensora de la muerte por estar a favor de la ley aborto y de su reforma (no del aborto como capricho que quieren vender los que no lo quieren), sin embargo me siento como la muerte personificada cada vez que escucho a estos buenos samaritanos escupiendo que abortar es asesinar y que un cigoto es una vida humana. Y si me decís que nadie puede decidir sobre la vida de nadie imagino que estaréis dispuestos a escuchar/leer un montón de ejemplos en los que vosotros, queridos buenos cristianos que apoyáis la vida con vuestras reliquias de pan de oro, habéis decidido y seguís decidiendo sobre la vida de los demás.
No voy a entrar en la hipocresía de la que estáis embadurnados, ni en las declaraciones desafortunadas (nefastas) de vuestros líderes, ni de vuestra falta de apoyo a otras vidas que no son las vuestras, ni de la prehistoria española en cuestión de abortos (de la que vosotros tendríais mucho más que decir que yo), porque quizás sería hacer demagogia (palabra muy de moda y que usáis mucho para defender lo indefendible), pero sí os voy a invitar a que no sigáis haciendo el ridículo.
Si queréis defender la vida, hacerlo con dos cojones y a lo grande, por principios, con valentía, sabiendo lo que defendéis, dando ejemplo y no siguiendo la linde del tonto de turno que os manipula con su verborrea ignorante. No ignoréis lo que os convenga para vuestros intereses y sed un poquito más diestros. Abríos al mundo, pensad en las personas, también en las que no son como vosotros, las que no creen en ese dios que os alienta y enriquece. Tened un poquito de alma y no confundáis al personal definiendo vuestra causa con conceptos ambiguos e hipócritas. Eh.
No me hagáis exponer aquí todas las veces que habéis cerrado los ojos ante los derechos y las muertes de personas ya nacidas, no cigotos, eh, no me hagáis perder el tiempo que tengo poco.

4 comentarios:
Un poco bestia, tal vez, pero cierto como la vida misma.
Entiendo el por qué ahora y no antes. Al fin y al cabo, cada vez los hay más radicales en cuestiones que ya conocemos.
De todas formas, lo del colegio de Logroño fue de órdago, cada día alucino un poco más con este mundo.
Un besico.
Eso mismo pensé yo cuando ví el vídeo que mostraron en el colegio de Logroño: qué bestias! (y que hipócritas)
Y aquí solo cabe añadir "el que esté libre de culpa que tire la primera piedra" y que se lo apliquen los que lo dicen.
Compeltamente de acuerdo. Un aplauso.
Gracias por el aplauso Alba y bienvenida again.
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