Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
6 comentarios:
Pues qué suerte tuvo, querida!
Yo sólo cambiaba un par de cosillas, detalles más bien.
No habría plumas, ya que he visto como se arrancan las plumas de las aves... Me decido por algo sintético.
Y también declino el café y lo sustituyo por un colacao.
Et... voilà! Mi sueño irreal venido de la más pura envidia, jajajaja.
Un besico.
La verdad es que la foto mola un montón...
Sip, mi envidia es casi insana...
Espero que esté mejor de lo suyo y que pronto pueda visitar todos esos lugares que se merece y que le gustan.
Que sueño tan bonito.
Y es que..., hay que soñar como si la vida fuese a ser eterna y vivir como como si te fueras a morir mañana...(o algo así).
Un besazo fuerte
"Lo bueno es que no fué un sueño"... qué suerte Sue, qué suerte.
Por cierto (sobre el comentario del blog de Ani), Love Actually es mi peli de terapia. Cada cierto tiempo me la pongo, suelto el lagrimón y me quedo más feliiiiiiz... ;-)
Un beso
Me pasa lo mismo Norma!! Love Actually es mi peli terapia!! jaajaj Bueno, al menos una de ellas. Me hace sonreír, llorar, reír... en fin, sentir que estoy viva y que aún me quedan muchas cosas por hacer.
Ani, la vida es un sueño y los sueños, sueños son, decía Calderón. En este caso fue mucho mejor que soñar, porque despertaba y seguía allí!!! :)
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