Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

martes, 10 de febrero de 2009

MASOQUISMO PARTICULAR


Reconozco que a veces soy un poco "masoca", porque cuando busco un viaje, un hotel, una obra de teatro o una peli (por poner unos ejemplos de ocio) me inclino más por las peores valoraciones. Las buenas me gustan, pero las malas me dan mucha risa y además, me encanta comprobar como el mismo hotel, por ejemplo, es dueño de opiniones dispares. Lo que para uno ha sido "excelente", para otro ha sido "la peor experiencia en la tierra".

Como diría La Mala Rodríguez "por lo que te lleves a la boca tenías que estar agradecío, si a ti no te vale a otro nos habría valío".

Pero no me enrrollo más que sé que estáis deseando leer opiniones nefastas sobre hoteles, que síiii, que se os nota en la cara. Estos, en concreto, son de hoteles en Roma, y, sintiéndolo mucho, algunas coinciden con la opinión que yo guardo de mi hotel de Florencia. Sobre todo por lo de la bollería industrial y el precio (vaya, que por el mismo en España tienes hoteles más decentes). Recuerdo además que en el baño de mi hotel no había cortina ni mampara en la bañera, así que cada vez que te duchabas podías luego irte en barca a desayunar.

Otro día os cuento más sobre mi hotel de Florencia y los individuos que lo llevaban que tiene su gracia.

Ahora os dejo con otras opiniones (en negrita lo que me mata de risa):

Todo lo que pasa en el pasillo interno se escucha dentro de la habitación. Baño excesivamente pequeño. Agua en la ducha se empoza. Desayuno malísimo y el personal del desayunador "malencarado". Personal de la recepción muy amable. Bien ubicado. Definitivamente no vale lo que cobran y no volvería a hospedarme ahí.

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Fue un desastre ya que no habian recibido nuestra reserva realizada con 30 dias de antelación y el servicio de recepción no ayudó en absoluto. Nos quisieron insistir en coger un tour por la ciudad en lugar de ir aver los museos vaticanos aduciendo que tendriamos que estar alas 6 de la mañana para poder tener opciones a tener entradas. Lo cierto es que pasamos por allí a las 12:00 del mediodía, pensando que seria imposible entrar, y cual fue nuestra sorpresa de que no habia nadie haciendo cola. La habitación era enana, nos dejaron sin jabón, no funcionaba el secador (en Roma estuvo lloviendo) y la sala del desayuno no tenia calefacción. ¡Todo un 4 estrellas en Roma! En absoluto recomendable.

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Habitacion en sotano mucha humedad las sabanas estaban como mojadas en el baño no habia champu la agua caliente tarda en salir cinco minutos.

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Apesar de que ya sabía que las estrellas de los hoteles italianos no corresponden a las nuestras, éste me ha decepcionado del todo. La habitación parecía una caja de zapatos empapelada en tela, absolutamente obscura,cuyas ventanas daban a un patio interior,como la mayoría. Las instalaciones del hotel se limitan a eso, habitaciones enanas y un comedor abierto sólo para desayunar, sin una ventana al exterior. Desayunos con luz artificial. Ni una salita donde sentarse a leer o descansar sin tener que meterse en la caja de zapatos. El bufet tacaño y deplorable.

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Trato recepción regular, no nos ayudaron cuando les pedimos informción sobre transportes públicos. La habitación no era digna de un 4 estrellas, rota llave de paso del agua caliente, roto el pomo de la puerta del lavabo, sin albornoz, ni zapatillas, ni artículos de higiene básicos.

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La habitación aceptable pero los servicios comunes del hotel eran muy malos. El desayuno horrible (todo bollería industrial embolsada y zumo malísimo).

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El servicio y limpieza bien, el ascensor muy lento y no hay mas escaleras que las de emergencia, las cuales no se pueden usar si no se da el caso. Lástima que el aire acondicionado no enfrie, porqué si abres la ventana el ruido de la calle no te deja dormir. Lo peor es la zona, aunque el hotel no tenga la culpa de ello, ya que a partir de las 12 de la noche se llena de prostitutas.

2 comentarios:

A corderetas con mi alma: "Corde" dijo...

Mmmm, ahora mismo me apetece un montón ir a Roma...
De todos modos y salvando las distancias entre definición de hotel y persona, parece que me haya definido a mí yno a un hotel de 4 estrellas.
Jodida, pero costosa. Jejeje, así soy yo. Para nada valgo lo que aparento. Asíq eu me ha entrado la risa. Ya me dirá qué hotel era, seguro que no le han tratado con suficiente amor.
Un besico.

Sue dijo...

Jajajaj! Bueno, en realidad son opiniones de varios hoteles. Pero no se tenga usted en tan mala estima, mujer, aunque eso de no tratarla con suficiente amor me sabe mal. Quién ha sido el mal nacido? hombre...por favor!