Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

sábado, 24 de enero de 2009

PREGUNTAS


Me pregunto si Obama podrá ayudar a Gaza y si logrará reflotar a su propio país tras el hundimiento del mandato Bush. Me pregunto si en algún momento alguien se planteará juzgar a este señor por los crímenes que ha cometido o pasará el resto de sus días feliz e impune en su rancho de Tejas. Me pregunto si el Gobierno de España empezará a crear leyes que beneficien a todos por igual, o seguirá repartiendo el pastel solo a unos pocos. Me pregunto si Leibniz tenía razón y vivimos en el mejor de los mundos posibles...

Las preguntas son infinitas, las respuestas desesperanzadoras, pero supongo que hay que tener fe... ¿no?

De momento lo dejo al arbitrio de lo posible, mañana será otro día.

Solo dejaros, antes de irme, dos recomendaciones artísticas.

-Una peli: La clase, del francés Laurent Candet que reflexiona sobre la complejidad de la educación en una urbe cargada de mezclas. Una apuesta por el cine real sin moraleja ni moralina. Un verdadero ejercicio de reflexión que invita al debate sobre la educación actual. Se la recomendaría especialmente a Acorde, Pandereta y Davidik ya que son profesores, pero no estaría de más que los alumnos (pasados, presentes o futuros) le echaran un ojo.

-Una obra también de origen francés: El encuentro de Descartes con Pascal joven. Se trata de un libreto de ficción sobre un encuentro real entre ambos filósofos allá por el siglo XVII. Cuando el estudio del hombre y la filosofía importaban. Sin embargo, no es necesario ser amante ocasional de Descartes o la filosofía para que la obra resulte interesante, basta con tener una mínima inquietud por el ser humano y los enigmas de su naturaleza. Además no dura mucho (solo una horita y diez minutos) y Josep María Flotats es un Descartes de escándalo.

Y por el momento esto es todo. La vida sigue.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Si pudiésemos contestar a esas preguntas de manera objetiva y con hecho reales... Utopía, de Tomás Moro.
Tengo unas ganas locas de ver "La clase". Me encanta su temática, me encanta el cine francés... Una pena que sea incapaz de ir sola. Tal vez si logro ver el próximo fin de semana a Davidik, se lo proponga.
En cuanto a la obra... poco se puede hacer en una ciudad de provincias. Hasta que llegue si es que llega...
Me pregunto... ¿Seguirá habiendo un viento abrumador por la calle? Es que tengo que salir...
Au revoir.

Sue dijo...

Bueno Acorde, no pierda usted la fe... quizás Descartes y Pascal también se den un paseico por Zárágózá. Quien sabe?...

Ani dijo...

A ver que repase, en mi lista tengo pendiente de ver "La clase", ya me la habían puesto por las nubes, así que la veré. Gracias Sue.
Yo por mi parte les recomiendo "Revolucionary Road". No es que sea la bomba y decepciona un poco si se lleva mucha expectativa (que es lo que me pasó a mi), pero cuando salimos tuvimos un debate interesantísimo sobre la necesidad del ser humano de tener ilusiones propias en la vida, y como tales, propias, pueden no ser entendidas por los demás.
Un besito muy fuerte

Sue dijo...

Me tomo nota Ani, para la próxima. Lo que más me gusta de una peli es que de para hablar y pensar.