Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

sábado, 17 de enero de 2009

EL ESCENARIO DEL MUNDO


Después de escuchar decir a Tom Cruise que es una persona "normal" que solo busca hacer "el bien" a la humanidad, solo me queda, como ya dijo Gustavo Bueno a los bienaventurados que veían a Dios, hacer mutis por el foro. O lo que viene a ser lo mismo: ante una necedad de ese calibre solo podemos huir, porque discutirla sería como darse contra una pared.

Huir viene a ser lo mismo que cambiar de escena, quizás también de libreto y de compañeros de reparto. No porque nos sea difícil enfrentarnos al texto, sino porque éste no es creíble, no lo sentimos como nuestro y, al final, el público se da cuenta y te olvida.

Un buen actor debe mudar de piel y de alma en cada escenario, debe creerse a pies juntillas lo que está interpretando, sentir al personaje, comerse la escena como si fuera su propia vida. Si no es así, no es. Puede ser de otra manera, pero entonces habrá que cambiarle el nombre. No podemos llamarle actor, todo lo más : farsante, oportunista, hipócrita. ..

Del mismo modo, fuera de las tablas, en la vida, hay que creerse lo que uno dice y decir lo que uno piensa, o callar. Ser fiel a los principios que nos hacen ser lo que somos y sentir lo que sentimos. Interpretarnos. En caso contrario estaremos cometiendo un crimen contra nosotros mismos. Sería como un suicidio lento y doloroso del que no nos daríamos cuenta nada más que al final. O quizás ni entonces.

Por esta misma razón, cuando me encuentro con una idea/persona/situación que no me creo, que no está ligada ni lo más mínimo a mi alma y que, además, me hace daño, procuro cambiar de idea/persona/situación. Antes de ello, obviamente, me aseguro de que esto es así, entonces saco mi lupa y mi bisturí y la disecciono por ver si tiene algo rico que aportarme. No suelo encontrar nada, porque a pesar de que no hago caso a mis primeras impresiones, suelo acertar con ellas. Pero supongo que soy un poco masoca y mucho más racional de lo que quisiera.

Y todo esto es porque no me creo a Tom Cruise, igual que no me creo a muchas otras personas (populares o no), y menos que nada a aquellas que intentan imponer una verdad que ni ellos mismos han diseccionado. Que ni ellos mismos se creen. Para mi son personajes muertos, sin vida, malos actores, farsantes, personas sin humanidad, muñecos diabólicos que hacen de este mundo algo mucho más grotesco y vil.

En alguna ocasión me enfrenté a uno de esos seres y salí escaldada, y no dudo que volveré a hacerlo porque esto es un no parar y el mundo sigue girando y engendrando mala sangre. Sin embargo, daría mi reino por no tener que hacerlo nunca más. La lucha es agotadora.

4 comentarios:

A corderetas con mi alma: "Corde" dijo...

Más que agotadora, es una putada, con permiso. Yo aún intento ser menos pasional y cada vez más racional, pero me cuesta diseccionar cada cosilla. A veces me puede el corazón a pesar de lo que la razón me dicta. Y, aunque cada día menos, sigo cometiendo errores en cuanto al conocimiento humano tan grandes, que me da vergüenza casi hasta admitirlos.
Me ha gustado mucho el post. Una filósofa de tomo y lomo tenemos por aquí. Guay, que dirían ELLOS.

Sue dijo...

Como dicen que dijo Chaplin: "Me gustan mis errores, no quiero prescindir del enorme placer de equivocarme" o algo así (que una ya va perdiendo la memoria).

Yo empiezo a creer que nada se hace con la razón, además.. ¿qué es la razón en un ser cargado de emociones?... quizás una emoción más... No sé.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=s6UKuSsQBDo&eurl=http://constructores-de-cuerpos.blogspot.com/2008/11/la-llorona-con-susana-harp.html

Sue dijo...

Anónimo/a, agradezco que me descubras a Susana Harp y su canción "La llorona". Jamás la escuché y siempre es bueno dejarse llevar por nuevos sonidos.

Me quiere recordar a un recital de poesía iberoamericana al que asistí recién entrada en la Facultad de Filosofía. Palabras que me llegaron al corazón y que aún hoy recuerdo con mucha intensidad, a pesar del paso de los años.

Gracias.