
William es capaz de vivir con lo imprescindible, por principios y porque vivir de okupa le permite “tener unos momentos de libertad alejados del consumo agresivo”.
Tommaso considera que los okupas ayudan a desarrollar un modelo de vida más sostenible para algunos sectores de la sociedad.
Siempre que conozco personas como Irene, Barti, William o Tommaso que superan el miedo a vivir de espaldas al sistema para poner en marcha sus sueños, me da una envidia terrible. Imagino que sana, porque no quiero que les ocurra nada malo y además me hacen recuperar las esperanzas rotas en el mundo. Y mis ilusiones de juventud. Podría decir que yo era así antes, pero quedaría demasiado pretencioso porque nunca fui okupa, aunque no me faltaban ganas o ideología, sino coraje...supongo.
Considero, al igual que estos artistas de la calle, que el sistema engulle la mayor parte de nuestro tiempo en causas absurdas e inútiles, alejadas totalmente de lo que cada uno somos y/o deseamos. Que nos envolvemos en deudas cada vez más complejas con las que después engullimos a otros y además con gusto y argumentos. Parece que si no las tenemos no hemos madurado, no somos personas responsables y no sabemos nada de la vida. E incluso nos atrevemos a amenazar a los que aún no las tienen (a los niños, por ejemplo) diciéndoles que algún día serán como nosotros, que no escaparán, pues de hacerlo serán desterrados para siempre de la cordura, de la madurez, de lo “normal”
Ya sé lo que estáis pensando (quien haya entrado en Cartografía y haya llegado hasta aquí, que también tiene su mérito), pensáis “pero no todos queremos pagar facturas, a algunos nos gustaría estar fuera del sistema y no tener deudas, como esos artistas, pero eso es imposible”. Cierto, ahí me habéis requetepillado, pero ¿no es cierto también que nos creamos necesidades idiotas sin necesidad (valga la redundancia) y que, casi inconscientemente, vamos marginando a quien no se las crea?
Pensadlo.
Os parecerá mentira, pero sigo creyendo que puede construirse una sociedad sostenible, en la que convivan en paz y armonía muchos microsistemas sin que ninguno engulla al otro ni la injusticia haga de cimiento. Una comunidad en la que todos y cada uno de nosotros seamos respetados y las diferencias no den miedo ni sean una excusa para pelear.
Bueno, puede que la ingenuidad me pueda en este caso, pero supongo que después de leer la historia de estos valientes he vuelto a ese rincón de mi cerebro en el que escondí mis utopías. Y aquí me tienen, totalmente colgada, degustando la melancolía de mis mejores años: aquellos en los que aún creía que podía cambiar el mundo simplemente con desearlo.

7 comentarios:
¿Has notado la sensación de creer que has escrito un comentario y luego ves que no lo has hecho? Pues ahí andaba yo, dudando. Pero sí que realicé el comentario y no se quedó.
MI inspiración hoy no es la misma, pero sólo te diré una cosa:
Tuve un noviete okupa, que por supuesto okupó mi corazón. Pero cuando les echaron de la casa, se fue a casa de su madre, a un chalet con piscina y todo. Mmm, vaya decepción, dije.
Aunque sí, me gustaría ser un poco más así, dejar todo el materialismo y dedicarme a lo que me gusta... El problema es que vivo en el mundo real y bastante jodido es como para complicarlo aún más.
Un besico
Estoy de acuerdo en que nos creamos necesidades absurdas y lo peor de todo es que nos hacen esclavos. Yo le juro que intento no entrar en esa vorágine consumista y cada día le doy más valor a una tarde de paseo y pipas por el parque..., peero, me gusta tener mi casa, hacer de él mi refugio y saber que nadie puede venir a echarme. ¿Soy burgués?
Un besito muy muy fuerte
Si, Acorde, la he tenido. Creo que la tengo siempre que escribo. Escribo y no sé si escribo o pienso, no sé si pienso porque escribo o al revés y me dejo en el tintero cosas constantemente.
Respecto a tu noviete okupa te diré que el hecho de que venga de una familia con posibles no significa q no pueda tener convicciones anticonsumistas. Es más, casi tendría más mérito.
Cuando hablo de estos artistas valientes o de otros okupas del mundo y digo que los admiro y envidio, me refiero a aquellos que okupan por convicción no los que buscan una aventura de verano.
Como bien dices, es bastante complicado el mundo como para complicarlo más. Pero quizás sería más sencillo ser okupa... no sé.
Ani, todos somos burgueses aunque no tengamos para pagar una hipoteca. Es el precio del capitalismo. No es malo, por qué habría de serlo. Yo creo que se puede compaginar el ser burgués con una vida más equitativa/justa/sostenible.
no?
Ufs. Difícil asunto. La okupación supone agredir a otros. Siempre.
Personalmente, conozco gente que es austera y se mantiene al margen de la idiocia de la sociedad de consumo, pero eso no le obliga a robar (okupar es eso, y no otra cosa, no nos olvidemos). Simplemente no se cree las estupideces consumistas y mantiene un perfil bajo (en ese sentido). Y se puede. Y vive (viven: también su mujer y su hijo) más anchos que el Guerra.
No creo que un okupa sea un valiente. Creo que es alguien que ha elegido el camino más cómodo.
Bueno, esa es tu opinión Hans, yo considero que la okupación es un modo de protesta y, es como todo, si las cosas fuesen como "dios manda" no tendría que haber okupas.
Para nada creo que sea cómodo.
Por supuesto, es sólo mi opinión. Espero que el tono no haya resultado agresivo. Sin embargo, me resulta difícil eliminar la idea de comodidad cuando pienso en un okupa. Puedo, naturalmente, estar equivocado.
Tranquilo Hans, las opiniones argumentadas nunca son agresivas :)
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