
La cuestión es que desde siempre, desde que tengo uso de razón (vaaaale, no es desde siempre) he sido protagonista de historias que de conocerlas Almodóvar ahora sería mi más humilde servidor. Seria rica en royalties, os lo juro, el problema es que algunas son tan fantásticas que no las haría creíbles ni Almodóvar. Aunque confieso que la última es más del estilo de Bigas Luna. Bueno, si logramos imaginar una peli suya sin escenas eróticas.
Si fuera una peli empezaría conmigo descolgando el teléfono a un tipo cuya máxima aspiración en la vida es ser el guapo del portal, aspiración que ya consiguió en su momento y que hoy exprime cada vez que quiere echar un polvo fácil. Bueno, “fácil” aquí es una redundancia, porque fáciles para él son todos, que es de la escuela de Paris Hilton y no le veo yo complicándose la vida por echar uno.
El caso es que me llamó (a pesar de haberle dicho de buenas maneras que no me volviera a llamar y que no iba a quedar más con él) y yo me apunté a la fiesta (a pesar de haberle dicho de buenas maneras que no me volviera a llamar y que no iba a quedar más con él). En su caso lo hizo porque es tonto y debe estar medio sordo y en el mío porque soy gilipollas y no tengo dignidad (al menos esta semana). Y así el tonto y la gilipollas tuvieron su cita.
Reconozco que no había muchas papeletas para que fuese una cita romántica (véanse los protagonistas), pero yo tenía la ilusión (¡¡ay!! las puñeteras expectativas) de que fuera algo medianamente memorable y/o me quitara el antojo a chocolate para toda la semana. Ya que una pierde su dignidad un rato al menos que sirva para algo ¿no es así?... Pues no.
Me lleva a su casa, me enseña su perro y sus músculos (por ese orden), me pone una peli, me zampo media tableta de chocolate (en previsión de lo que venía, o mejor dicho, de lo que no venía), y me voy. Y no es la sinopsis, es lo que pasó.
No se, quizás le di la impresión de que me apetecía ver una peli, tendría yo cara de peli después de pasarme dos horas en el baño, depilarme hasta lo que no tengo y hacer un viaje de una hora en tren. Aunque lo mejor fue el fin de fiesta cuando aparecieron sus “colegas”. Ahí fue cuando me largué.
No sé, quizás lo de la peli era una estrategia, el baile precoital ese que llaman, ¿pero eso no se hace cuando no te conoces de nada y no hay confianza y estás un poco gilipollas todavía? Luego ya no hace falta ¿no? Además, una estrategia hubiera sido una buena cena, un masaje, que me hablara de una compañera de trabajo que le pone o me dejara hablarle de mi pasión por Jack Lemon…pero plantarme delante de la tele con un DVD pirata...¿?
Lo de enseñarme su perro y sus músculos lo entiendo, cada uno enseña lo mejor que tiene. El más rico de la comarca te enseña sus viñedos en el funeral de tu abuelo (verídico) y el musculitos sus horas de gimnasio. Pero lo de la peli y los colegas se me escapa, sobre todo esto último, aparte de que no hay nada que me joda más. He llegado a pensar que sus colegas le salvaron la vida en alguna pelea callejera y ahora tiene que cargar con ellos en todas sus citas. O eso o quiere hacer un cuarteto y no sabe cómo sacar el tema. Claro que lo de sacar temas tampoco es lo suyo… va a ser por eso lo de la peli…
-Almodóvar échame una mano.
-Si, al cuello querida, menuda cosa más triste, me gustó más aquella historia de Guti entrándote como un colegial...¿no tienes algo mejor?
-Si, ha quedado en llamarme otra vez.
-Pues dile que se busque una Juani y te deje tranquila.

5 comentarios:
Perdón por haber andado un poco desconectada. La verdad es que a veces es necesario desconectarse un poco de todo para reconectar con la realidad misma. El problema es, si es que lo hay, que yo últimamente cada vez lo hago más a menudo.
Cada vez tengo más paciencia para aprender de los demás, y menos para malgastarla con aquellos de quienes no sólo no aprendo nada sino que nada quieren aprender de nadie y eso pasa… nada de nada, aparte del dolor de cabeza que te dejan.
Por eso, me parece toda una bravura que aún conociendo el cerebro de mosquito de Don Musculote de la Lata hayas tenido las ganas (de ayudarle a aumentar el tamaño de su cerebro) o la paciencia (de esperar a que crezca) de verle la jeta :) No te preocupes que dignidad no te falta… de otras cosas estarás a falta, pero no de dignidad. Igual hasta le puedes prestar un poquito a ese papanatas que ni para un @#$%sirve ya :)
Qué negativa ando, ¿no?
Pandereta
BIENVENIDA PANDERETA! La echaba de menos por estos lares.
Espero que lo que sea que la tuvo desconectada hayan sido cosas chachis y no ande depre.
Gracias por lo de la dignidad, a veces la escondo y no sé dónde la dejo, pero quiero aprender la leccion, porque soy consciente de todo lo que ocurre y de que NO MERECEN LA PENA ciertas personas.
Ayss!
Muchos besos Pandereta.
jajaja, me parto hermana jajaja, vaya tela! alguien te deberia coger como guionista para una serie, asi se arreglaria el tema de las series de mierda en España...jajaja
oye lo de Guti?!?! yo quiero leer eso.
ay!, bueno perdon, siento lo de tu cita.
Francisquito mio, no puedo editar lo de Guti, no sea que me demanden ... aunque juro que sucedió. Eso sí, hace unos mil trillones de años, cuando aún en la noche se te acercaban tipos interesantes...y no lo digo por Guti precisamente.
Eso, eso, guionistas nuevos y que se dejen de telebasura! :)
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