Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

sábado, 10 de mayo de 2008

PRÓXIMO DESTINO: PHILADELPHIA

Pues nada chic@s, me despido por un par de semanas de todos vosotros y de Cartografía. En unas horas estaré sobrevolando el lugar que vio nacer la independencia norteamericana: Philadelphia, que a parte de una peli de Tom Hanks y una canción de Springsteen es una ciudad muy recomendable para visitar. Hay personas que incluso viven en ella, entre ellas, mi hermanita mayor.

Para los que no la conozcan voy a pincharla en el mapa (no a mi hermana, sino a la ciudad): está situada en la costa Este de los Estados Unidos, a dos horas en coche al sur de Nueva York. Pertenece al Estado de Pennsilvania, cuya traducción (bosques de Penn) nos remonta a sus orígenes y su fundador, Willian Penn. Si os gusta la historia, la de este cuáquero inglés podéis leerla en Internet, yo os animo a que lo hagáis porque es muy curiosa.

Sus habitantes la llaman Philly y su río es el Delaware, navegable, profundo y ancho como un mar que regala vida y le otorga a la ciudad su clima templado y húmedo.

La vida comercial se concentra en Market Street y la bohemia en la calle South, donde además sirven la pizza más rica del mundo en el local de Lorenzo and Sons (para mi al menos). El sitio es pequeño y hace un calor de muerte en verano, a si que lo mejor es degustar la porción (con doble ración de queso y orégano) fuera, para deleitarse además con la energía ecléctica de la calle.

Otra especialidad culinaria es el Cheesesteak, una especie de “burrito” con pan tierno, carne de vaca (espero) y todos los ingredientes que puedas elegir en un tiempo record. El mejor lugar para tomarlo es el mítico: Jim’Steak.

Aunque es muy anterior a Rocky, es a partir de esta peli cuando el Philadelphia Museum of Art y sus escalinatas se convirtieron en un símbolo de la ciudad, sin embargo no es el único museo, pues Philly cuenta con numerosos centros de arte. Además, al ser la ciudad que alberga el espíritu de la Independencia, está sembrada de tradición y edificios coloniales en su centro histórico. Entre ellos el Carpenter Hall, que es donde se firmó la famosa declaración (esa por la que Nicolas Cage se juega el cuello en La búsqueda) y que se puede visitar.

Uno de los conjuntos arquitectónicos más bellos de Philly es el que alberga la universidad de Upenn, que es además una de las más prestigiosas de los Estados Unidos. Por ella pasan año tras año estudiantes llegados de todos los rincones de Norteamérica, Europa, Asia, África y Oceanía.

En definitiva, es una ciudad cargada de historia, con rincones exquisitos (Society Hill, Reading Terminal Market...) y una intensa vida cultural. Imposible reproducir en una sola entrada todas las impresiones que causa.
Si tengo tiempo en mi periplo os colgaré alguna foto para poneros los dientes largos :)

Me da mucha pena despedirme sin poner a caldo el despliegue de sangre y tortura que se aproxima con las fiestas de San Isidro y sin expresar mi repulsa al ambiente recalcitrante que rodea el mundo del toro, pero no me queda tiempo. Pero me lo apunto.

Espero que a mi vuelta todos estéis en forma, ¡einn!

Un beso a todos y no os olvidéis de ser felices.

DEDICATORIA: Dedico este post a los que luchan cada día por salvaguardar el derecho de los animales a una vida digna y una muerte sin dolor.

1 comentario:

A corderetas con mi alma: "Corde" dijo...

Philadelphia también es la ciudad de la escalinata de Rocky si mal no recuerdo, no? No la escalinata de Washington, no, la de Philadelphia (si me equivoco me corrige, please.
A mi querido Davidik le apetecía ir en este viaje que nos hicimos por los Nuewyorques, pero para mí era una paliza.
Páselo de puta madre y coma pizza, mucha pizza, que yo no puedo y así tendré todavía más envidia...
Un besico.
PD: Odio todas las ferias en las que maltratan animales y luego dicen que es una fiesta nacional y tradicional. También era tradición colgar a la gente en las plazas públicamente y al final casi todos los países entraron en razón...