Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

lunes, 18 de febrero de 2008

JUNO

Me gustaría saber cómo se tomaría Juno el hecho de que se le estuviera pasando el arroz y qué haría ella hubiera tenido que escuchar esa estupidez así como unas 12 o 13 veces en lo que va de año (y estamos en febrero). Seguramente se la traería floja y así se lo haría saber al que, en tono jocoso, comparara su fertilidad, su vagina, o lo que quiera que comparen, con la cocción del arroz.

Pero antes de seguir con este interesante tema culinario sexual voy a contaros quién es Juno, aún a riesgo de no ser demasiado original y repetirme con el tema del cine.

Juno es una de las 5 películas nominadas a los Oscar como mejor película del año. El título es también el nombre de su protagonista, una adolescente de 16 años que, sin planearlo, se queda embarazada. Esa es su historia y la parte de su vida que nos muestra la madre literaria de este personaje (Diablo Cody). 9 meses reducidos a 90 minutos y condensados en una interpretación magistral de la joven protagonista.

Antes de sentarme frente a la gran pantalla para disfrutar del embarazo de Juno, ni siquiera sabía quién era Elle Page ni de qué iba la peli. Lo único que había oído por ahí es que no se trataba de una súper producción de Hollywood, sino de una cinta discreta y sorprendente. Y como suele ocurrir, es la forma de dibujar las historias, los matices, lo que las hace dignas del buen recuerdo. Y Juno está llena de matices y de dignidad.

No voy a destripar el final ni quiero contaros más de lo que cualquier sinopsis de Internet puede desvelaros, pero si me gustaría contribuir humildemente a que el reinado de esta adolescente se extendiera más allá de las paredes de la sala del cine.

Y es que hace unos días, antes de saber de Juno, lo hablaba con una amiga que es también madre, una madre inteligente y consecuente, cosa que no se puede afirmar de todas las madres, ni de todos los padres. Esto que digo puede escocer, pero está claro que no descubro nada, solo hay que asomarse al balcón y abrir los ojos.

Mi amiga madre me confesaba la inmensa intranquilidad que conlleva criar un hijo, lo que uno pierde y gana, el sacrificio y la satisfacción, y, sobre todo, el hecho de que debe ser una decisión meditada. Esto que es cristalino y parece una obviedad, en realidad no está tan claro para muchas personas, sobre todo últimamente, y es por ello que me he sentido sensibilizada con el tema de la prole ajena. También por la parte que me toca, claramente, por que si a mí se me está pasando el arroz, a muchos otros se les pasó la rosca cuando decidieron tener descendencia.

No es el caso de esta amiga, ni de Juno, cuya sensibilidad respecto a lo que significa tener un hijo le viene muy bien a las nuevas generaciones. En primer lugar, deja a un lado la idea del sexo como obsesión adolescente, idea manida y perniciosa donde las haya, y muestra una cara mucho más consecuente y madura. Antepone el amor al sexo y la reflexión a la inmediatez ñoña de la mayoría de las películas de adolescentes.

No sé si la guionista desarrolló esta historia a sabiendas de lo que se avecinaba, me refiero a la reapertura del debate sobre el aborto, pero si es así no le ha quedado tan mal. Juno decide no abortar, pero como bien afirma la actriz que interpreta a esta pequeña diosa (como sabemos Juno es una de las mujeres de Jupiter según la mitología romana), la intención de esta película no es tomar partido por el bando antiabortista, sino contar la historia desde otra perspectiva.

Yo, que sí tomo partido a favor del aborto, considero que esta es una buena visión y me gusta pensar que Juno existe, que se hará mayor y que seguirá tomando decisiones de forma inteligente.

Ellen Page (nominada a mejor actriz principal por este papel) ha tenido que responder muchas veces a lo mismo “¿por qué interpretas personajes de mujeres fuertes?” y está cansada de contestar que si fuera un hombre nadie le haría esa pregunta y si hubiera igualdad tampoco.

En fin, no quiero ponerme feminista ahora, mi intención solo era presentaros esta peli y a esta increíble actriz que, sin duda, dará mucho que hablar. Algunos ya comparan su fuerza en escena con la de Meryl Streep y su belleza con la de Audrey Hepburn. Yo soy una inculta en la materia a si que me limito a dejar mi opinión en forma de granito de arena y a recomendaros esta historia refrescante y honesta como pocas.

4 comentarios:

A corderetas con mi alma: "Corde" dijo...

En cuanto me cure del catarrazo que la sequía perniciosa me está proporcionando la voy a ver (si consigo entradas, claro).
En cuanto a la responsabilidad de la maternidad y paternidad, uff, tengo tanto que decir que no voy a poder expresarlo todo.
Siendo maestra una termina viendo de todo. Y cuando hay un niño conflictivo y conoces a los padres, o a su ambiente más cercano, por norma general entiendes qué pasa con el niño. Es muy triste conocer verdaderas tragedias y que encima luego nos suelten que nosotros somos quienes debemos educarlos. No señores, la educación primordialmente depende de la familia. Los educadores señalamos un camino académico teniendo en cuenta que formamos a personas, pero ni más ni menos. Es difícil concluir que cada día me apetece menos tener hijos viendo que me tengo que tragar a los hijos de los demás. Porque yo siempre quise ser madre.

Justo dijo...

En primer lugar agradecer la recomendación de esta película. La presentación que haces de ella es una atractiva invitación a verla. Sobre el tema de fondo del post solo decir que estoy de acuerdo con tu reflexión, me parece muy lúcida. Sobre esos arroces que se pasan, esos trenes que se pierden en la vida…a mi me parece una trampa y una falsa ilusión pensar que uno realmente tiene control sobre ciertas cosas. Puede que pilles algún tren, pero nunca sabrás adonde te lleva. Vivir contra el reloj, pendientes del pasado o del futuro nos aleja de lo único que realmente poseemos: del presente, del momento.

Así que si se me ha pasado el arroz para poner un comentario en el post del cine, pues lo pongo aquí: gracias por la lista de películas. Me sumo como humilde espectador que tampoco entiende mucho de cine, pero que vibra con las historias bien contadas. Porque sin duda, el corazoncito, el sentimiento ese que llevamos dentro, ese sí que entiende.

Sue dijo...

A corderetas, estoy de acuerdo contigo (¡¡llévame a NYORK!!), la educación tiene que partir de los padres o tutores siempre.

Juezyparte,gracias por el cumplido y por ese final tan bonito y tan cierto.

Sue dijo...

Ah, lo olvidaba! Ser madre o padre no se puede ni se debe dejar al azar. El resto podría discutirse.