Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

sábado, 2 de febrero de 2008

LA TIERRA DE JAUJA

Llevo un tiempo recibiendo mensajes por diversas vías (como muchos de vosotros, imagino) en favor y perjuicio de unos y otros grupos políticos. Mensajes que exhiben las tripas de cada ideología, exponiendo su hedor a los cuatro vientos y que sirven, al tiempo, de cortina de humo. Resumiendo: huele a campaña electoral.

Como ya he definido mi postura sobre este asunto en otros post, no voy a repetirme, pero no está de más dejar por aquí una aureola de reflexión. Bien porque la política en estado puro siempre me ha interesado, bien porque me da mucha risa la lucha por el poder. Bueno, y mucha pena.

Y es que es muy triste que a uno le engañen y lo es también comprobar, una vez más, que no evolucionamos políticamente, a pesar de lo que digan algunos (“cualquier tiempo pasado fue peor”), sino que nos movemos en círculos. Da igual que todos podamos votar y que tengamos libertad para elegir al político que más nos guste. Al final siempre es un chapucero el que dirige la nave y los perjudicados son siempre los mismos.

No creo que sea crucial que Zapatero deba aprender inglés para dirigir España (como consideran los unos), ni tampoco creo que la sombra de Aznar sea peor que la de cualquier otro ex líder (como manifiestan los otros). Más bien habría que cambiar de perros y empezar a trabajar de verdad por los ciudadanos, y si hay que discutir que triunfe la dialéctica y no la opinión banal y la burla fácil.

Yo preferiría que triunfaran los socráticos, donde quiera que estén, y que les dieran aceite de ricino a los sofistas y enterraran para siempre su discurso baladí. Pero claro, lo que yo quiero no importa porque esto es una democracia. Además, después de no acertar con el ganador del primer O.T (echaron a mi preferida y quedó tercero Bustamante y eso duele) ya no me atrevo siquiera a apostar. ¿Quién me asegura que en el siguiente asalto mi perro sobrevivirá a los colmillos del contrario?

La risa es que todos se asoman al balcón y muestran los manjares que están dispuestos a compartir a cambio de un simple voto y a una le dan ganas de escalar hasta ellos, cual Romeo Montesco, y escupirles baba verde en la cara.
Menuda risa. Si Shakespeare levantara la cabeza...

En fin, se acercan largos días de campaña, debates y peloteos varios. Lluvia de sonrisas y simpáticas promesas en papel mojado. A si que, como en tiempo de navidad, mis mejores deseos: que tengáis salud y que lo paséis cerca de los que os quieren.

Me despido recordando dos buenas noticias (menos da una piedra).
La primera es que han retirado de antena “Aquí hay tomate” por falta de audiencia y, aunque lo siento por los pobres curritos que se han ido a la cola del paro, me encanta ver que aún puede triunfar el sentido común.

La segunda es que por fin hay calendario Larios masculino. Si hay que ser ridículo o sexy vamos a serlo tod@s, digo yo.

Feliz campaña a todos.

3 comentarios:

A corderetas con mi alma: "Corde" dijo...

Odio las campañas electorales, que conste. Y odio todavía más que todo el cotarro se haya reducido a dos partidos políticos, a las dos españas que tanto se llevan ahora y que pueden hacer mucho daño.
Me gustaba más la pluralidad de los años 80, donde no sólo entraban en escena dos personajes y el debate era por lo menos más enriquecedor. Seguiré votando porque es un derecho que nos costó mucho conseguir, pero cada día me lo ponen un poco más difícil. Una pena.

Sue dijo...

Estoy al 100% de acuerdo contido a corderetas.

Davidik dijo...

Yo también estoy 100% de acuerdo. El otro día, votando a mis amigos Mz Zinc en el concurso de grupos de música pensaba "así da gusto votar, no como dentro de un mes".