Leitmotiv

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.

Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

-C. Lispector, La hora de la Estrella-

sábado, 8 de septiembre de 2007

UNA NOCHE CON PAPITO

-¿Es tu niña? Ohh, qué mona es. Qué años tiene, se la ve muy grande.
-Dos añitos años ya.
-Madre mía, cómo pasa el tiempo, si parece que fue ayer cuando nació.
-Si…. ¡hija, qué haces! ¡Escupe anda, escupe eso! ¡Y cómo te has puesto otra vez, si te acabo de cambiar!
-Coño, coño, coño.
-Anda, qué graciosa, “coño” dice.
-Si, es su palabra preferida, se la enseñó un vecino y ahora no deja de decirla.

Esta escena de mi niñez aquí reproducida de mala manera ocurrió más o menos al mismo tiempo que el debut de Miguelito Bosé en la farándula. Es decir, que mientras yo aprendía a decir palabrotas y me comía todo lo que encontraba a mi paso, Miguel Bosé comenzaba su carrera como cantante y artista rompemoldes.

Desde entonces ambos hemos evolucionado y cambiado. Él ha conseguido logros como artista y yo ya no como arena, que también tiene su mérito. Y además estoy aquí para contarlo. Para reproducir la experiencia de ver a Papito 30 años después de su debut.


Y qué queréis que os diga, Miguel Bosé en directo, sin el artificio de las cámaras de televisión, no defrauda. Pero claro, cómo va a defraudar ver el fruto de toda una vida dedicada a la música, ser la beneficiaria del regalo que nos ofrece una doble experiencia: la del propio artista y la de una misma. Estar presente en un momento único e irrepetible lleno de música y color.

Papito es un chico elegante y discreto. Con una voz que envuelve y una sonrisa que mata. Y como no es ningún niño, aún mata mejor. Remata. Su sex a peal no le quita candor a sus gestos y su dulzura no le resta erotismo a su mirada.

Morena mía, Bambú, Si tú no vuelves, Don diablo, Los chicos no lloran… canciones de hoy y de siempre. Tengo que confesar que algunas no me sonaban -que no soy tan mayor :)-, pero en todas reinaba el Miguel rompedor y valiente, demostrando una vez más que se puede (se debe) tener y seguir un camino propio. Que uno se puede descarriar de muy buenas maneras, dejando muy alto el pabellón de la dignidad. Capeando con sabiduría las embestidas de la vida.

Se conserva bien, a tenor de las burradas que les gritaban las niñas de “taytantos” que llenaban el auditorio de Pozuelo de Alarcón (vaaaale, me incluyo), pero sobretodo mantiene ese aire distinguido y sensual que va más allá de lo físico.

En mi humilde opinión, este Papito de 51 años, hijo del Capitán Trueno, es una pequeña divinidad a la que yo me he propuesto venerar de vez en cuando, al tiempo que un capricho maduro con el que relajar la sonrisa y el corazón. Como un helado en una tarde de verano.

…y si buscas chico formal búscate otro más alto, es mi vida, no quiero cambiar…

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hombre, Miguel Bosé no me gusta mucho...no me gusta nada, pero la canción de Morena mía me gusta mucho. De joven era guapete, hay que reconocerlo, pero ahora...te gustará más a ti ^^' Me recuerda mucho a una persona...Además, tiene una buena voz.
Joder, te comías la arena? Menuda nenita...y encima decías tacos...como mi prima Victoria, como haga algo que no le guste me suelta "coño, guarra, me cago en tu padre, guarrrrra!" Que rica mi niña.
Talué!

Anónimo dijo...

Mmmm, mira que tenemos cosas en común (¿Qué tendrá New Zeland que nos vuelve locos?), pero Bosé... ¡va a ser que no!. Vale, tuve una época (creo que tenemos la misma edad, tú y yo)en la que me daba morbo y yo quería ser comida por ese lobo. Ya pasó. Me tragué el programa de "7º de caballería" y me quedé jartita de él y de sus amiguitos. Ahí se me atragantó y hasta ahora.
Pero bueno, yo también comía arena y decía tacos cuando empezó a cantar, así que te comprendo.
PD: Perdón por el retraso de la llegada a su nuevo blog. Empieza el cole y esta semana he andado loquita

Sue dijo...

Blue, la próxima vez que escuche Morena mia me acordaré de ti :)

A Corderetas, entiendo tu "empacho" de M. Bosé, pero en mi caso es menor porque no me tragué 7º de caballería. Ya ves lo que son las circunstancias de cada una.

Bienvenida profesora!