Es dificil encontrar un pensamiento positivo cuando estás dentro del cajón, pero a veces ocurren cosas dentro o fuera que hacen saltar la chispa. A lo mejor solo es un libro, una conversación con tu madre (aunque sepas que en el fondo, quizás, la has decepcionado un poco), a lo mejor es la visión de un cuadro o la ilusión de un viaje. A veces es un simple blog. A veces no sabes qué es.Leitmotiv
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aún la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
-C. Lispector, La hora de la Estrella-
miércoles, 6 de febrero de 2008
LOS AMANTES DE LA VIDA
Los amantes de la vida. Teresa Ibarra.
Es dificil encontrar un pensamiento positivo cuando estás dentro del cajón, pero a veces ocurren cosas dentro o fuera que hacen saltar la chispa. A lo mejor solo es un libro, una conversación con tu madre (aunque sepas que en el fondo, quizás, la has decepcionado un poco), a lo mejor es la visión de un cuadro o la ilusión de un viaje. A veces es un simple blog. A veces no sabes qué es.
Es dificil encontrar un pensamiento positivo cuando estás dentro del cajón, pero a veces ocurren cosas dentro o fuera que hacen saltar la chispa. A lo mejor solo es un libro, una conversación con tu madre (aunque sepas que en el fondo, quizás, la has decepcionado un poco), a lo mejor es la visión de un cuadro o la ilusión de un viaje. A veces es un simple blog. A veces no sabes qué es.Me dijo ayer mismo Teresa Ibarra que el secreto está en no dejarse llevar por lo que te crispa y construir con lo que tenemos, buscando las texturas que nos dan la paz. Ella utiliza esas plásticas palabras porque es una artista. Ahora pinta, pero en un tiempo esculpió y revolucionó la forma de mirar a África.
Cuando habla de la selva amazónica suspira con pena por lo que le lleva ocurriendo y sonríe por el placer inmenso de haberla disfrutado. Cuando piensa en las grandes urbes se alegra de vivir en Tánger y respirar a su gente desde hace 7 años.
No tiene prisa ni Internet y su vida está llena de colores.
Esta es una de las cosas por las que merece la pena seguir adelante. Conocer personas cuyas vidas son un tesoro y cuya interpretación del mundo rebasa el asfalto.
sábado, 2 de febrero de 2008
LA TIERRA DE JAUJA
Llevo un tiempo recibiendo mensajes por diversas vías (como muchos de vosotros, imagino) en favor y perjuicio de unos y otros grupos políticos. Mensajes que exhiben las tripas de cada ideología, exponiendo su hedor a los cuatro vientos y que sirven, al tiempo, de cortina de humo. Resumiendo: huele a campaña electoral.Como ya he definido mi postura sobre este asunto en otros post, no voy a repetirme, pero no está de más dejar por aquí una aureola de reflexión. Bien porque la política en estado puro siempre me ha interesado, bien porque me da mucha risa la lucha por el poder. Bueno, y mucha pena.
Y es que es muy triste que a uno le engañen y lo es también comprobar, una vez más, que no evolucionamos políticamente, a pesar de lo que digan algunos (“cualquier tiempo pasado fue peor”), sino que nos movemos en círculos. Da igual que todos podamos votar y que tengamos libertad para elegir al político que más nos guste. Al final siempre es un chapucero el que dirige la nave y los perjudicados son siempre los mismos.
No creo que sea crucial que Zapatero deba aprender inglés para dirigir España (como consideran los unos), ni tampoco creo que la sombra de Aznar sea peor que la de cualquier otro ex líder (como manifiestan los otros). Más bien habría que cambiar de perros y empezar a trabajar de verdad por los ciudadanos, y si hay que discutir que triunfe la dialéctica y no la opinión banal y la burla fácil.
Yo preferiría que triunfaran los socráticos, donde quiera que estén, y que les dieran aceite de ricino a los sofistas y enterraran para siempre su discurso baladí. Pero claro, lo que yo quiero no importa porque esto es una democracia. Además, después de no acertar con el ganador del primer O.T (echaron a mi preferida y quedó tercero Bustamante y eso duele) ya no me atrevo siquiera a apostar. ¿Quién me asegura que en el siguiente asalto mi perro sobrevivirá a los colmillos del contrario?
La risa es que todos se asoman al balcón y muestran los manjares que están dispuestos a compartir a cambio de un simple voto y a una le dan ganas de escalar hasta ellos, cual Romeo Montesco, y escupirles baba verde en la cara.
Menuda risa. Si Shakespeare levantara la cabeza...
En fin, se acercan largos días de campaña, debates y peloteos varios. Lluvia de sonrisas y simpáticas promesas en papel mojado. A si que, como en tiempo de navidad, mis mejores deseos: que tengáis salud y que lo paséis cerca de los que os quieren.
Me despido recordando dos buenas noticias (menos da una piedra).
La primera es que han retirado de antena “Aquí hay tomate” por falta de audiencia y, aunque lo siento por los pobres curritos que se han ido a la cola del paro, me encanta ver que aún puede triunfar el sentido común.
La segunda es que por fin hay calendario Larios masculino. Si hay que ser ridículo o sexy vamos a serlo tod@s, digo yo.
Feliz campaña a todos.
lunes, 28 de enero de 2008
LENGUAS DE GATO
Río Lobos (Soria)
No sé si alguna vez he pensado en el mundo que he nacido como el mejor de los mundos posibles, seguramente no, pero al menos si recuerdo haber tenido ciertas esperanzas. Esperanzas que año tras año y solamente estando por aquí, han ido oscureciendo el verde hasta volverlo casi marrón. Y no es que tenga nada en contra del color marrón, al contrario, me parece un color muy cálido, pero no es precisamente adecuado como epíteto de la esperanza.
La esperanza, como los vestidos de verano, tiene que ser verde. Verde oliva, verde manzana o verde agua, y tiene que centellear, sino no es esperanza.
No estoy de acuerdo en muchas cosas que ocurren por acá y me sumo a la angustia que confesaba “la Mari” de Chambao cuando dijo aquello de que no soportar leer los periódicos. Ella hace canciones protesta y participa de forma activa en proyectos para el desarrollo sostenible, no es mucho, pero es bastante más que lo que hace, por ejemplo, el rey de Marruecos, a pesar de contar con medios formidables para intentarlo.
Yo también quisiera hacer una canción, como la Mari, o algo enorme que pudiera venderse para pagar la deuda de la miseria, pero solo me da por comer lenguas de gato. Además, el tiempo corre tan rápido...
Esta semana, mientras Shane confesaba sus pecados y desnudaba su alma ante un desconocido, Seiji Shimoda se ha quitado la ropa en público y ha dibujado figuras imposibles sobre una mesa de Ikea.
Lo uno parece un buen guión y lo otro dicen que es arte, pero ... nada es lo que parece.
lunes, 21 de enero de 2008
UNA DE TIM
Hoy he estado a punto de conocer a Tim Burton , de hacerme una foto con él y preguntarle un par de cosillas (sobre Jonhy Deep obviamente), pero claro, no tenía invitación para entrar a la presentación de su última peli : El barbero diabólico de la calle Fleet y me he quedado con las ganas.Y no es que Tim Burton me entusiasme, al menos no su persona, aunque si me gustan muchas de sus pelis y sentía curiosidad por escucharle hablar por si lo hacía por la boca o por algún otro orificio no humano como el alien que dicen que es.
No sé dónde rayos había que haber solicitado la invitación, quizás la sorteaban en un concurso de los 40 principales, pero el caso es que una tremenda cola daba la vuelta al edificio cuando he llegado allí por pura casualidad. Una cola de personas vestidas de negro y con la cara pintada de blanco en plan "pesadilla antes de navidad", of course. Gente, sin duda, que le sigue de cerca y que se entera de dónde dan las invitaciones y las cosas. No como yo, que ando perdida por el mundo.
En su defecto, me he cruzado con Jorge Vestringe, que tampoco está mal, aunque no se me ha ocurrido qué preguntarle porque como no conoce a Jonhy Deep...
Qué cosa es la vida. Resulta que Buenafuente lee el blog de Carmen Fernández (la escritora) y que a ésta le gusta el grupo musical Marlango cuya vocalista es novia de alguien que a mi me trae unos recuerdos un poco amargos porque hizo un disco en un faro (o eso dice, a mentirle a Rita) que nunca debí grabar. Y Marlango no es que no me guste, pero tiene ese regustillo a "perfecto" que a veces me inunda y no me deja respirar, y a raro. Como las pelis de Julio Medem que, líbreme de que me pongáis a parir al decir esto pero: no las entiendo. Ni papa, en serio.
Personajes con una libido extraña y con menos sangre que la pata de una araña...No sé, no puedo con esas pelis, en serio, aunque, por supuesto los que las entienden y le gustan dicen que es un placer infinito.
Pues para ellos, yo no puedo Julio. Sorry.
Me quedo con Burton.
jueves, 17 de enero de 2008
EL DIFICIL ARTE DE HACER SOUFFLÉS, por B.

El concepto de “amistad” es tan difícil de definir como el de “amor” por diferentes razones, tantas como personas hay en el mundo. Una de ellas es precisamente ésa, que para su existencia es necesario al menos dos seres que, por muchas similitudes que compartan, serán siempre diferentes. Es como hacer repostería, donde existen múltiples factores que pueden resultar en un soufflé perfecto, en uno no tan perfecto, en un desastre de soufflé o en una llamada a los bomberos. No es como cocinar donde todo se puede improvisar –ingredientes, medidas- tiempos…- la repostería no sólo agradece la creatividad, requiere además matemáticas para asegurarse de un resultado exitoso. Un factor tan simple como la temperatura ambiente, la humedad del día o la substitución de un ingrediente, a simple vista insignificante, te puede joder el soufflé que tú esperabas. Es cuestión de práctica, de paciencia y de muchas, muchas ganas de seguir haciendo souflées. Y aún así, el resultado puede ser siempre un poco diferente del esperado. Los grandes pasteleros lo saben, pero su pasión por superarse así mismos los mantiene en constante búsqueda y experimentación. Porque saben que si se esfuerzan el resultado será siempre gratificante aunque a veces el soufflé no acabe saliendo como ellos habían esperado o en el proceso te llenes de harina hasta las cejas. Pero lo aprendido durante el proceso, el recorrido mismo, lo merece. Para mí, la amistad es un poco así porque lo que se cuece en la cocina y en el corazón está estrechamente relacionado.
Es obvio que cada uno de nosotros puede definir la amistad de manera desigual porque cada uno de nosotros la percibe, y tiene todo el derecho a percibirla, de diferente manera. Así que no seré yo quien se atreva a formular una definición correcta o perfecta, imposible, de “amistad” como tampoco la formularía sobre el “amor”. Para mí la amistad y el amor están siempre en constante proceso de evolución y cambio, igual que lo estamos las personas y lo están las lenguas del mundo. La amistad es simplemente una de las mil y una manifestaciones del amor, que no es poco. Y hasta el amor en sus relaciones más simples es siempre complicado, porque puede herir, pero siempre genuino porque no se deja comprar ni se deja vender. Se siente o no se siente.
Para mí no existen los “malos amigos”; o son amigos o no son nada. Igual que no se puede estar muy enamorado o poco enamorado, se está o no se está. Pero esta es sólo una perspectiva, la mía, que no tiene por qué coincidir con la de nadie. Cuando se arriman a ti por razones erróneas –dinero, conexiones, inseguridad…- uno es responsable de ello. El que engaña no es amigo. Pero aquel que se deja engañar tolerando lo intolerable tampoco lo es de sí mismo, seguramente porque se quiere poco. Quizás esos que se arriman por razones ilegítimas digan que son amigos y tú te lo creas o te lo quieras creer o sepas que no lo son pero les dejes creer que sí por las mismas razones que ellos se acercan a ti –dinero, conexiones, inseguridad…-. Pero el engaño no es eterno. Al final uno aprende y sabe de qué tipo de gente quiere rodearse, quiénes son sus amigos, qué tipo de amigo son y que tipo de amigo es uno para ellos. Y llegar a saber esto es lo más importante. Como saber que en la amistad, y en el amor en general, no existe una fórmula fija que todos tengamos que compartir por igual. La fórmula que funciona divinamente para ti y otro no necesariamente funciona para todos los demás. Pero sí existe un fundamento, la base del soufflé, que uno mismo tiene que crear para que cualquier relación funcione de forma saludable: el respeto mutuo.
Yo puedo no tolerar conductas que otra persona considera normal…mi soufflé se desmoronó. Si esa persona encuentra en su camino a alguien que también las tolera…souflée perfecto para ellos, mientras dure. Todos los souflées no tienen que ser perfectos en altura, pero sí lo debe ser la base que los sostiene. Que no ha subido el soufflé tanto como esperaba, se acompaña con un buen vino. Que le falta un poco de azúcar, se le adorna con crema, nata, dulce de leche o chocolate. Las posibilidades existen, están ahí…sólo hay que querer encontrarlas o crearlas o querer de verdad que funcionen tanto para ti como para ese otro que no quieres perder.
Hoy hablo de una de las mil caras del amor, la amistad. Lo que yo he aprendido en esta mitad del camino es mucho. Por ejemplo, que quiero cuidar a mis amigos. Que me fascina que todos sean diferentes y, por ende, que cada uno me enriquece de una manera distinta. Que disfruto lo mucho o lo poco que ellos quieran compartir conmigo. Que me alegro de sus éxitos como ellos se alegran de los míos. Que de todos aprendo. Que estoy dispuesta a perdonar cada vez que se disculpan, a su manera, por hacerme daño porque significa que no quieren perderme. Que yo estoy dispuesta a disculparme cuando les hago daño a ellos porque tampoco quiero perderlos. Que no estoy dispuesta a perderlos sin dejarles saber lo importante que son o fueron en mi vida. Y que si ellos deciden irse porque no son o no se sienten capaces de perdonar ni aceptar mis disculpas…debo respetar su decisión y dejarlos ir. Que si deciden volver a mí después de un tiempo, soy capaz de empezar de nuevo. Que la única regla entre nosotros es la fórmula de tolerancia y respeto, y las posibilidades de aprender juntos y de compartir lo que este mundo nos ofrece, infinitas. Que les prometo que de vez en cuando les haré saber a su manera, no a la mía, que me alegro de tenerlos. Y que las peleas y los malentendidos son sólo parte del proceso de hacer souflées.
Inauguraré mi blog con este primer post que dedico a las personas más importantes de mi vida, mi familia y mis amigos, mis souflées.
Gracias por no dejar de quererme, por querer seguir explorando, aprendiendo y compartiendo conmigo, por no abandonarme nunca, pero sobre todo por no abandonarme cuando más los necesitaba, por tener el coraje de perdonarme cada vez que les hice daño. Y gracias a aquellos que alguna vez formaron parte de mi vida pero decidieron abandonar, porque ellos me enseñaron a apreciar mejor a los que se quedaron, a los que nunca se rindieron, a los que decidieron seguir queriéndome y continuar el camino conmigo.
miércoles, 9 de enero de 2008
MEMORANDUM

Me viene a la memoria ahora La tentación de rendirse de Rosa Montero y me da por soñar que soy ella y le ofrezco al mundo una idea tan clara de las cosas. ¡Y tan bien expresada! Pero una vez recuerdo quien soy no me queda más remedio que conformarme con lo que tengo y, si acaso, aprender de los grandes.
Ellos no lo saben, pero sigo escuchando sus consejos, aunque, sinceramente, no sé si los aprendo bien…
Mi compañera de piso y amiga me habló de los policías de la calle Alcalá y me dio la genial idea de dedicar un post a las nuevas generaciones de las FSE.
Mi hermana y amiga consideró la necesidad de un post sobre la amistad en estos tiempos de pseudo amor y muerte (un dato: 484 mujeres asesinadas en los últimos8 años).
Denzel Washinton, Txumari Alfaro y Firmin tienen su propia interpretación del mundo que les rodea, la cual también me aconseja y me exige otros post.
Y luego están L word y No dispares al pianista, los últimos descubrimientos en formato TV que no quisiera arrinconar en el olvido.
La última de Denzel es una historia áspera en la que se suceden imágenes de lo peor de la raza humana en los suburbios de la ciudad de las pelis: Nueva York. Una ciudad que parece diseñada para rodar escenas “de mentira” que fueron verdad en un tiempo y que, horror, quizás lo sean todavía.
Denzel defiende el papel de un verdadero gangster: elegante y sanguinario, manteniendo intacta la máxima de su acción, su condición primera ante cualquier papel: nada de escenas de cama ni desnudos.
Sería muy interesante encontrarse un día con Denzel por la Quinta Avenida (¿o era la Octava donde frenamos en seco y dimos marcha atrás porque pensábamos que el del guardapolvos gris era él?...) y preguntarle: “¿Qué te impide desnudarte ante las cámaras y sin embargo no te impide disparar a bocajarro y reventarle la cabeza a un hombre?”.
Me encanta Denzel, pero me gustaría más si le diera la vuelta a su máxima: si a los desnudos, no a los disparos (aunque sean de mentira), y si aquél hubiera sido él y no (claramente) su doble, se lo hubiera intentado decir en inglés.
De igual forma, pero en español (o castellano, valen ambas. Esto va para los nacionalistas), les diría a los que forjan las futuras Fuerzas de Seguridad del Estado que pusieran más atención en los psicotécnicos y menos en las pruebas físicas. Mens sana in corpore sano. Creo que de esa forma todos saldríamos ganando, sobre todo las niñas de Alcalá, que ya andan de cabeza con los polis del barrio porque les dicen “cosas”. Cosas que un poli no debería decir en acto de servicio, porque para ligar, señor agente, ya están Internet y los baños de los karaokes.
No todos son iguales, of course, veasé al honrado poli-abogado que enchirona al gangster Denzel y a mi papi, que no se ha contaminado nunca a pesar de no alimentarse según los mandamientos de Txumari. Y es que todos creemos que nos alimentamos correctamente pero la medicina integral te pregunta: “¿sabes lo que riega tu organismo?”
Por si no lo sabéis, esta cuestión es una sentencia de muerte para un hipocondríaco, en este caso, “a”, o sea, una servidora. Porque la respuesta no es “la sangre”, sino “¿qué sangre?”.
Pero siendo positivos (respiremos hondo y contemos hasta diez) os diré que el decálogo de Txumari es un compendio de humilde sabiduría, a pesar de lo friki que resulte su presencia en los medios. Y a pesar de que ha exacerbado mi angustia (que es mi gimnasio interior, como ya dijera Woody) y ya no podré dormir jamás tranquila preocupada como estaré en controlar lo que ingiero (y sobretodo, lo que ingerí ..puaj), ha merecido la pena reencontrarle y seguir aprendiendo con él.
1,2,3,4,5,6,7,8,9 y 10 segundos más para hablar de Firmin, el bueno, el feo y el malo, también el pobre, pero no de espíritu. Una rata con el corazón de un bailarín, pero sin pies y con el alma de un artista pero incapaz, por su morfología, de comunicarse. Lleno de sueños que le remontan cada día más allá de los suburbios donde vio la luz, un lugar que adora y añora y al final pierde. Porque no siempre se gana …y Firmin lo sabe.
¿Pero quién sabe qué día y a qué hora emiten el programa Don’t shoot the pianist en TVE 2? Si os gusta la música en directo y escuchar la de otros mundos, os gustaría este pequeño espacio (si fuera posible encontrarlo porque creo que desapareció). Y es que, en contadas ocasiones, la tele sorprende, como sorprende que L word se haya mantenido en las listas de éxitos de yanquiland durante todos los años de su emisión y no porque no lo merezca, sino porque los que manejan el cotarro allí se visten con la doble moral. Quizás por eso triunfó, eso sí, en la cadena privada, que la pública no está para derroches de libido.
Yo me quedo con Shane y el misterio de sus ojos oscuros. Además parece buena amiga de sus amigas… ¿miente?...No sé, a si que casi el post sobre la amistad lo dejo para otro momento, o mejor, le pediré a mi hermana-amiga que rompa el hielo y lo escriba ella, que es mejor amiga que yo.
Ellos no lo saben, pero sigo escuchando sus consejos, aunque, sinceramente, no sé si los aprendo bien…
Mi compañera de piso y amiga me habló de los policías de la calle Alcalá y me dio la genial idea de dedicar un post a las nuevas generaciones de las FSE.
Mi hermana y amiga consideró la necesidad de un post sobre la amistad en estos tiempos de pseudo amor y muerte (un dato: 484 mujeres asesinadas en los últimos8 años).
Denzel Washinton, Txumari Alfaro y Firmin tienen su propia interpretación del mundo que les rodea, la cual también me aconseja y me exige otros post.
Y luego están L word y No dispares al pianista, los últimos descubrimientos en formato TV que no quisiera arrinconar en el olvido.
La última de Denzel es una historia áspera en la que se suceden imágenes de lo peor de la raza humana en los suburbios de la ciudad de las pelis: Nueva York. Una ciudad que parece diseñada para rodar escenas “de mentira” que fueron verdad en un tiempo y que, horror, quizás lo sean todavía.
Denzel defiende el papel de un verdadero gangster: elegante y sanguinario, manteniendo intacta la máxima de su acción, su condición primera ante cualquier papel: nada de escenas de cama ni desnudos.
Sería muy interesante encontrarse un día con Denzel por la Quinta Avenida (¿o era la Octava donde frenamos en seco y dimos marcha atrás porque pensábamos que el del guardapolvos gris era él?...) y preguntarle: “¿Qué te impide desnudarte ante las cámaras y sin embargo no te impide disparar a bocajarro y reventarle la cabeza a un hombre?”.
Me encanta Denzel, pero me gustaría más si le diera la vuelta a su máxima: si a los desnudos, no a los disparos (aunque sean de mentira), y si aquél hubiera sido él y no (claramente) su doble, se lo hubiera intentado decir en inglés.
De igual forma, pero en español (o castellano, valen ambas. Esto va para los nacionalistas), les diría a los que forjan las futuras Fuerzas de Seguridad del Estado que pusieran más atención en los psicotécnicos y menos en las pruebas físicas. Mens sana in corpore sano. Creo que de esa forma todos saldríamos ganando, sobre todo las niñas de Alcalá, que ya andan de cabeza con los polis del barrio porque les dicen “cosas”. Cosas que un poli no debería decir en acto de servicio, porque para ligar, señor agente, ya están Internet y los baños de los karaokes.
No todos son iguales, of course, veasé al honrado poli-abogado que enchirona al gangster Denzel y a mi papi, que no se ha contaminado nunca a pesar de no alimentarse según los mandamientos de Txumari. Y es que todos creemos que nos alimentamos correctamente pero la medicina integral te pregunta: “¿sabes lo que riega tu organismo?”
Por si no lo sabéis, esta cuestión es una sentencia de muerte para un hipocondríaco, en este caso, “a”, o sea, una servidora. Porque la respuesta no es “la sangre”, sino “¿qué sangre?”.
Pero siendo positivos (respiremos hondo y contemos hasta diez) os diré que el decálogo de Txumari es un compendio de humilde sabiduría, a pesar de lo friki que resulte su presencia en los medios. Y a pesar de que ha exacerbado mi angustia (que es mi gimnasio interior, como ya dijera Woody) y ya no podré dormir jamás tranquila preocupada como estaré en controlar lo que ingiero (y sobretodo, lo que ingerí ..puaj), ha merecido la pena reencontrarle y seguir aprendiendo con él.
1,2,3,4,5,6,7,8,9 y 10 segundos más para hablar de Firmin, el bueno, el feo y el malo, también el pobre, pero no de espíritu. Una rata con el corazón de un bailarín, pero sin pies y con el alma de un artista pero incapaz, por su morfología, de comunicarse. Lleno de sueños que le remontan cada día más allá de los suburbios donde vio la luz, un lugar que adora y añora y al final pierde. Porque no siempre se gana …y Firmin lo sabe.
¿Pero quién sabe qué día y a qué hora emiten el programa Don’t shoot the pianist en TVE 2? Si os gusta la música en directo y escuchar la de otros mundos, os gustaría este pequeño espacio (si fuera posible encontrarlo porque creo que desapareció). Y es que, en contadas ocasiones, la tele sorprende, como sorprende que L word se haya mantenido en las listas de éxitos de yanquiland durante todos los años de su emisión y no porque no lo merezca, sino porque los que manejan el cotarro allí se visten con la doble moral. Quizás por eso triunfó, eso sí, en la cadena privada, que la pública no está para derroches de libido.
Yo me quedo con Shane y el misterio de sus ojos oscuros. Además parece buena amiga de sus amigas… ¿miente?...No sé, a si que casi el post sobre la amistad lo dejo para otro momento, o mejor, le pediré a mi hermana-amiga que rompa el hielo y lo escriba ella, que es mejor amiga que yo.
viernes, 4 de enero de 2008
MIS FAMILIAS Y OTROS ANIMALES
Hace unos días leí en El País que había tenido lugar un acto por la defensa de la familia cristiana en la Plaza de Colón de Madrid, al parecer para reivindicar su puesto en la sociedad actual y defenderla de los ataques que está sufriendo desde el gobierno. Uno de los cardenales que presidió la ceremonia dijo: “La familia está siendo sacudida con legislaciones injustas e inicuas”. También se refirió al divorcio exprés y al aborto como caminos que llevaban a la “desesperanza” y consideraba que se manipulaba a los jóvenes desde ciertas ideologías.Antes de meterme de lleno en este espinoso asunto me gustaría dejar claro que no estoy a favor de hacer crónicas, críticas o comentarios a partir de las noticias parciales que ofrecen los periódicos. De hecho, soy bastante reacia a leer el periódico, cualquiera que sea, porque me molesta sobremanera ese plumerillo que se les ve a todos en cada titular. Y no es que me moleste que cada cual tenga sus ideologías políticas y las exprese libremente, lo que molesta es que manipulen los hechos a favor de uno u otro bando y conviertan una noticia en algo sensacionalista y vulgar.
Sin embargo, el evento se celebró y los obispos hablaron lo suyo, independientemente del tono que eligiera después cada medio informativo para publicarlo. Y yo, como todo el mundo, tengo mi opinión en relación a los hechos.
En primer lugar, me encanta comprobar el ejemplo de respeto que da la Iglesia cristiana acuñando para sí el término “familia”, como si le perteneciera por derecho (divino, claro) y dando de lado, despreciando incluso, a las familias que no se amoldan a sus cánones. Y amoldarse a sus cánones no significa ser cristiano, sino apechugar con otra serie de normas, la principal: la hipocresía. Es decir: basta con parecerlo.
Entiendo que todos hemos sido hipócritas alguna vez, seguramente, puede, no voy yo a quitarme méritos (aunque la hipocresía no es mi fuerte), pero una cosa es serlo en algún momento aislado de la vida para evitar conflictos y otra muy diferente convertirlo en nuestra religión. Y eso es lo que ha hecho siempre la Iglesia cristiana: convertir en máxima de su acción la hipocresía (otras sectas también, pero hoy hablamos de esta). Consciente o inconscientemente, no sé, pero, por supuesto (y siguiendo la máxima): no reconociéndolo públicamente.
Intentaré expresar fielmente (y en tres párrafos) lo que yo veo entre líneas cuando escucho o leo a los dirigentes de la Iglesia cristiana o a alguno de sus adeptos. Espero que nadie se ofenda, porque realmente no es mi intención, pero es lo que yo veo:
-Si eres gay y no quieres curarte, es mejor que nadie se entere. Para ello lo mejor que puedes hacer es quedarte sol@ y, en el caso de que quieras practicar sexo aberrante con otra persona de tu mismo género, ser muy discreto.
Si alguien se enterara debes negarlo hasta el final y si es necesario echarle la culpa al otro o al diablo (que para eso están) y después, por supuesto, confesarte. Debes saber que la provocación externa está reconocida como justificante de las malas acciones desde Adán y Eva y que la confesión expía todo pecado.
Si quieres formar una familia, la formarás con una persona de sexo distinto y la bendecirás ante la figura de Jesucristo, te guste o no. Si también quieres tener hijos se te concederán siempre y cuando sean educados conforme a la máxima cristiana y no se contaminen de tu enfermedad.
-Si no eres cristiano, no puedes formar una familia, aunque seas blanco y heterosexual, a no ser, claro está, que te conviertas en un buen cristiano. Si no te sientes buen cristiano, no pasa nada, ya sabes cuál es nuestra máxima, basta que lo seas ante los demás y que marques nuestra casilla en la Declaración de Hacienda.
-Si no eres cristiano ni quieres intentar parecerlo no tienes posibilidad de formar una familia, a si que no lo intentes si quiera. Pertenecerás a esa parte de la sociedad infectada por malos hábitos, manipulada y desarraigada.
Tengo mucha suerte de haber incumplido muchas de las máximas cristianas y pertenecer al conjunto de los desarraigados, porque si no me ahogaría en la desesperación más absoluta. Quiero decir que me resultaría muy difícil acoplar mi vida a la creencia cristiana, a pesar de ser una mujer blanca y heterosexual educada por un matrimonio convencional católico.
Por otro lado, y aunque sé que unos padrenuestros arreglarían toda mi catástrofe anticristiana, tampoco estaría dispuesta a negar mi pasado y sustituir mi fe en la libertad por la de una Iglesia que se mete en las alcobas.
Mi problema con la Iglesia cristiana es que yo si considero familias a las familias que no siguen la máxima cristiana y que me da bastante igual el dios en que cada uno crea o con quien se acueste. Quizás tenga razón mi madre cuando sentencia eso de “hija, es que a ti todo te parece normal y hay cosas que no lo son” , o quizás es que lo “normal” es permitir que cada uno considere como normal lo que desee.
Pero a mi lo que me preocupa no soy yo, pues ya digo que estoy desligada de esas creencias, sino todas aquellas personas que si son creyentes y cuyos hábitos, tendencias y filosofía de vida, chocan con las máximas de la Iglesia. Es decir, personas no hipócritas, familias monoparentales, parejas de hecho heterosexuales y homosexuales, madres y padres solteros, divorciados exprés…
Hay muchos tipos de familia puesto que hay muchos tipos de personas y siempre que sea voluntario no veo donde está el problema en aplicar el término “familia”.
Menos mal que la fe es tan personal como el paladar y el dios en el que cada uno cree no manipula ni entorpece, sino que comprende y empatiza. A sí es como debe ser para estar más cerca del equilibrio y de esa paz que algunos se adjudican como propiedad individual, vendiéndola con receta, cuando es un derecho del común de los mortales.
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